Big Data y el Small Data: ¿Una fórmula ganadora para las empresas?

En los últimos años, algo más de 15 años, un concepto técnico denominado Big Data, ha tomado gran fuerza y empresas alrededor del mundo han empezado a usar los beneficios alrededor de este tema. Y es que, aunque el Big Data proviene de un mundo técnico, sus beneficios se ven en las áreas administrativas, como las ventas y el mercadeo, entre otros.

Pero, ¿qué es el Big Data? De una forma muy sencilla, son los grandes volúmenes de datos que capturan diferentes tecnologías. Por ejemplo, una página web empresarial recolecta casi de forma automática grandes volúmenes de datos, sobre los usuarios que la visitan, sus patrones, búsquedas realizadas y más. Esta información puede ser muy valiosa, sin embargo, el tema está en que estos datos suelen estar almacenados pero pocas veces analizados. Y unas de las razones por lo que se da esto, es que el volumen puede ser tan amplio, que analizarlo es muy complejo técnicamente y costoso.

Con el Internet y otras tecnologías en las cuáles se almacenan gigantescos archivos de datos, se empezó a hablar de analizarlos y los beneficios que tendrían las empresas. Aunque esto en parte se debe a un buen manejo de marketing de esta terminología, pues varios gigantes de la industria del software casualmente tenían o crearon tecnología para analizar el Big Data, la verdad es que este tema si tiene mucha relevancia y a una empresa le puede dar una ventaja competitiva si analiza correctamente los mismos.

Small Data: La otra cara de la moneda

El Big Data definitivamente es más que una simple moda o tendencia y las empresas que la aprovechen, estarán logrando grandes cosas. Sin embargo, el Big Data solo es la mitad del escenario, pues falta su hermano menor, el Small Data.

Con el Big Data, las empresas pueden conocer datos macro y a alto nivel, de, por ejemplo, como se comportan las personas en Internet cuándo se realiza una promoción. Además, entre muchos otros, permite hacer perfilaciones. Si el caso es de análisis de usuarios, el Big Data podría llevar a la conclusión que existe un número de patrones dentro de nuestros usuarios.

Por otro lado, el Small Data nos cuenta un poco más sobre el comportamiento individual de los datos a nivel micro. Retornando al caso de los usuarios, con Small Data podríamos entrar a analizar cómo se comporta un usuario específico y así con cada uno de nuestros clientes o usuarios.

El Small Data existe como metodología en información de la tecnología hace muchas décadas, sin embargo, no se manejaba este nombre. Además, con la aparición del Big Data, el Small Data pasó a un segundo plano, muchas veces olvidado y opacado por su hermano mayor. En los 2 o 3 años se ha buscado rescatarlo en varios ámbitos empresariales y académicos. Uno de los fuertes impulsos que ha tenido, es el libro Small Data del aclamado autor Martin Lindstrom, el cual fue publicado a principios de 2016.

Small Data + Big Data

Desde mi punto de vista, la fórmula ganadora se encuentra en analizar de forma conjunta tanto el Big como el Small Data. Al analizar solo uno de los dos, estamos por un lado perdiendo valiosa información, y por otro, dejando a la deriva la mitad de la ecuación.

Si pensamos en unir los beneficios de estas dos metodologías, las ventajas que podemos obtener como empresas son muy grandes. Además, nos permitirá adelantarnos a las necesidades de nuestros usuarios, así como mejorar los productos, optimizar costos y mucho más.

Continuando con el ejemplo del análisis de los usuarios que ingresan a nuestro portal de Internet, fácilmente podemos ver los beneficios de usar estas dos tecnologías de forma conjunta. Por un lado, el Big Data nos permite conocer los patrones de los usuarios como grupos y, de hecho, nos permite entender que entre nuestra base de usuarios existen X números de patrones. Con esta información, podemos entrar a analizar y prever cómo se comporta un usuario pues la información dice que se comporta de cierta manera. Por otro lado, el Small Data me permite entender a cada usuario como único y saber un poco mejor sus necesidades particulares y patrones de compra.

Digamos que un usuario específico, sobre el cual tengo bastantes datos, es perfilado por el Big Data de una forma particular. Estos datos me dicen que este usuario está interesado en ciertas categorías de productos que vende mi empresa. Este es un excelente punto para comenzar y optimizar mi relación con él. Sin embargo, al analizar su Small Data, me doy cuenta que su perfil tiene ciertos elementos particulares que lo desvían un poco de la perfilación realizada por el Big Data.

Por ejemplo, con el Small Data podría confirmar la categoría de productos que le interesa a ese usuario, pero que sus patrones de compra (frecuencia), se salen un poco del perfil de los demás usuarios. En este caso podría llegar a la conclusión que él compra 1.5 veces más rápido productos nuevos que el promedio de la gente de su perfil. Con esta información, podría armar una propuesta única para este cliente.

Son muchos los beneficios de adoptar en las empresas un análisis conjunto del Big y Small Data. Esta introducción espero le haya dado algunas ideas del potencial y los grandes beneficios que su empresa podrá encontrar en los mismos.

Imagen: @Pexels, distribuida con licencia Creative Commons BY-SA 2.0

Déjanos un comentario

SUSCRÍBASE A NUESTRO NEWSLETTER