Internet de las Cosas: elemento clave para mejorar la gestión de recursos hídricos [Te interesa conocer]

Con el auge del IoT, compañías como Alcatel-Lucent aseguran que actualmente existen alrededor de 14 millones de dispositivos conectados, cifra que seguirá aumentando, para que en el 2020 tengamos 100 mil millones de cosas conectadas en todo el mundo. Desde luego, cada vez más compañías, fabricantes y ciudades quieren unirse a esta tendencia para hacerle la vida más fácil a todos.

Además de ofrecer beneficios a las ciudades y los hogares, el Internet de las Cosas también puede traer grandes ventajas a la hora de gestionar los recursos hídricos de las ciudades. Como lo indica Telefónica, la presión demográfica y la creciente dependencia del agua ha encarecido el coste de este recurso, hasta el punto de convertirlo en una de las grandes partidas presupuestarias para las ciudades.

Por otra parte, el riego de jardines públicos representa un enorme gasto para las ciudades en la actualidad. No obstante, con ayuda del Internet de las Cosas, Telefónica calcula que las ciudades podrían llegar a ahorrar hasta el 20%. “Esto permite financiar con mayor facilidad la inversión necesaria en instalación de sensores y modificación de equipos de gestión y suministro, indica la compañía. Gracias a programadores de riego inteligentes, redes de sensores y estaciones meteorológicas,  la actividad de la jardinería podría ser sostenible.

De igual forma, para 2025 la mitad de la población en el mundo vivirá en zonas que sufran de algún tipo de problema relacionado con el recurso del agua. Para este caso, el Internet de las Cosas también permitirá tener un mayor control de la información sobre los recursos hídricos, su correcto uso y desde luego, brindará la posibilidad de tener una gestión más optimizada y eficiente.

Pero estos no son los únicos beneficios que trae el IoT al agua. La posibilidad de prevenir fugas en la red hídrica, gestionar el riego mediante sensores y programadores, monitorizar la calidad del agua potable, controlar la calidad del agua estancada (desde fuentes municipales hasta piscinas), o incluso, tener un control sobre los desbordamientos o inundaciones, son otras de las ventajas que reciben las ciudades de esta tendencia.

La importancia del IoT y la información “aguas arriba”

Además de los beneficios que mencionamos anteriormente, el IoT puede aportar un valor relevante: informar al ciudadano sobre la calidad del agua que bebe y alertarle sobre una potencial contaminación del fluido.

Así mismo, esta tendencia permite gestionar el agua para consumo no humano, puesto que industrias como la agricultura necesitan de herramientas cada vez más sofisticadas: las Comunidades de Regantes precisan, pues, de automatización, de información en tiempo real. La huerta murciana sería quizá imposible sin ellas, o mucho menos productiva, y tendría consecuencias económicas impredecibles para la competitividad del sector primario.

Pero esto no es todo. Actualmente existen dispositivos como el ‘Waspmote Smart Water’ que de una manera fácil y rápida, van más allá del control y la supervisión de la calidad del agua. Esta máquina cuenta con múltiples sensores inteligentes y conectados, encargados de medir lo parámetros más importantes en este ámbito. Por eso, se conecta de manera autónoma a la “Nube” proporcionando una ejecución del trabajo en tiempo real, obteniendo un Big Data muy valioso en línea y generando tranquilidad a los consumidores.

Por lo anterior podemos decir que el IoT y la existencia de sensores especializados permitirán un agua “digital”, que la información fluya con facilidad entre los diferentes agentes y se convierta en una nueva forma de riqueza, ahorrando dinero y gestionando de una mejor manera este importante recurso natural.

Imagen @Steve A Johnson, distribuida con licencia Creative Commons BY-SA 2.0

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