Datos Seguros: Mayor valor para las empresas y clientes

El crecimiento exponencial de los datos al interior de las empresas representa un importante desafío en la dinámica actual de los negocios.

Diariamente encontramos que las grandes compañías deben acumular mayores cantidades de datos, bien sea para mantener el correcto desarrollo del negocio, por disposiciones reglamentarias, o tal vez porque su estrategia de marketing y comercial requiere el atesoramiento y análisis de la información para sentar sobre éstos la planificación y ejecución de su estrategia competitiva.

La relevancia de los datos pone de manifiesto que la sensibilidad a una posible pérdida de los mismos representa un problema mayor. Esto se comprueba en diferentes estudios donde observamos una tendencia al crecimiento del cibercrimen en el mundo. Esta actividad maliciosa se ha venido trasladando a las grandes empresas pues representan una puerta de entrada atractiva a la información de las compañías con las cuales existe una relación de negocios, y que además en ocasiones no tienen conciencia o recursos para proteger la información debidamente.

Es por ello que las empresas deben considerar dentro de la administración de la información un plan de protección, contingencia y educación que incluya los siguientes aspectos:

  1. No es un costo, es una inversión: Algunas compañías, al no ser conscientes de los retos de la mayor competitividad y el creciente riesgo siguen evaluando el uso de herramientas tecnológicas como un costo más que una inversión para, no solamente garantizar la continuidad del negocio, sino además para prepararse para la dinámica del entorno.
  2. No hay conciencia real sobre el verdadero valor de la información: La carencia de políticas de acceso a la información, o el descuido en su almacenamiento y acciones puntuales de recuperación ordenada ponen en riesgo la continuidad de la operación ante una eventualidad, bien sea una catástrofe natural o producto del cibercrimen.
  3. Considerar que la implementación parcial de tecnologías de seguridad es suficiente: Algunas empresas que si han estimado el alcance de una pérdida han implementado políticas de respaldo y protección de la información, pero no contemplan la eventualidad de una recuperación oportuna y eficiente de los datos, mitigando así el impacto de una vulneración de sus sistemas.
  4. Evaluar las políticas de seguridad de los socios de negocio: Comentábamos arriba que los ciberatacantes apuntan a las grandes empresas como escalón previo para llegar a su información. Es por ello que éstas deben estudiar la trayectoria e indagar acerca de las precauciones que toman sus proveedores y/o intermediarios.

En los últimos años se han revelado números alarmantes en cuanto a la pérdida de información personal de los clientes de algunas empresas reconocidas, muchas veces explotando las vulnerabilidades de los sitios web de las empresas, o aprovechando la falta de políticas de seguridad al interior de las compañías, razón por la cual los cibercriminales han apuntado al descuido de los empleados para obtener el botín deseado.

El aumento en la competitividad y la agresividad comercial imperante en estos tiempos exige una preparación de alto nivel, no importa el tamaño o el alcance del negocio, y el área de IT participa en gran medida en el éxito de las estrategias implementadas.

Los datos permiten ofrecer una verdadera oferta de valor al mercado objetivo gracias a una perfilación de clientes más acertada, o a encaminar los esfuerzos en comportamientos predictivos, la administración de territorios y el portafolio de productos y servicios. Todo lo anterior reposa en los centros de datos de las compañías o en su servicio de Cloud, y una vulneración no solamente paraliza la normal operación de la compañía sino que además expone su imagen y prestigio duramente construidos a través del tiempo, pues un consumidor más exigente y con mayor poder negociador no estará dispuesto a confiar en una empresa que ha permitido que la información caiga en manos criminales.

Las nuevas tecnologías conllevan nuevos retos, y enfrentarlos requiere no solamente una mayor dedicación a las tareas de innovación y acercamiento al mercado, sino además el establecimiento de políticas claras en cuanto a seguridad de la información, las cuales deben incluir el tratamiento de los datos, los niveles de acceso a los mismos, atribuciones para compartirlos o exportarlos, una definición clara de la estrategia de respaldo, almacenamiento y recuperación ordenada. Sólo con esta mentalidad de negocio integral, que estime la adecuada gestión del Big Data y su debida protección considerada en términos de seguridad, respaldo y recuperación, se podrá decir que tenemos un negocio preparado para la realidad competitiva que estamos viviendo.

Imagen: @Imagen Free Adm, distribuida con licencia Creative Commons BY-SA 2.0

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