Seguridad, un factor clave para implementar en los primeros años del Internet de las Cosas

El Internet de las Cosas (IoT) ha llegado al mundo para transformar sectores enteros  y hacer más fácil el día a día de las personas en todo el mundo. Sin embargo, esta tendencia no llegó sola pues las amenazas han empezado a evolucionar rápidamente para aprovecharse del nuevo escenario que en este momento es extremadamente vulnerable.

El IoT se ha encargado de difuminar cada vez más la delgada línea que existe entre el mundo real y el digital, por lo que los problemas de seguridad que afecten esta tendencia empezarían a tener un impacto concreto en la vida real. Solo pensemos por un segundo en todos los sistemas que conecta el IoT: una amplia gama de dispositivos, automóviles, motores de aviones, robots de fábricas, equipos médicos e controladores lógicos programables (PLC) industriales.

Al igual que todas las tendencias o tecnologías, el Internet de las Cosas corre grandes riesgos de seguridad que deben ser analizados de forma cuidadosa para evitar ciberataques. Tal y como lo dice Chema Alonso, CEO de Eleven Paths, la seguridad total no existe en la actualidad, por lo que solo podemos aspirar a tener una supervisión constante de todos los dispositivos y sistemas que utilicemos.

Por lo anterior, es importante que la seguridad esté implícita desde el principio en el Internet de las Cosas para que esté presente durante el desarrollo y funcionamiento de cada dispositivo, pues los delincuentes informáticos también avanzan a pasos agigantados y lo hacen al mismo ritmo de la tecnología.

Hace unos meses Telefónica publicó el informe “Alcance, escala y riesgo sin precedentes: Asegurar el Internet de las cosas”, en el que la compañía indica que a corto plazo, es necesario establecer medidas para la securización de la red y en la infraestructura IT, y a largo plazo, es de vital importancia realizar un esfuerzo en la estandarización de medidas de protección de los dispositivos alcanzando una seguridad end to end.

“Con el fin de aprovechar las ventajas del IoT de forma segura, necesitaremos un triple enfoque de seguridad. En primer lugar, deben establecerse normas y reglamentos para el desarrollo y la implementación del software de IoT. En segundo lugar, debe haber confianza y un diálogo constante entre los programadores y los operadores; y, por último, debe haber una mayor comprensión holística de la ciberseguridad, teniendo en cuenta el IoT y el modo en que conecta los sistemas IT y OT

Estamos en la primera edad del Internet de las Cosas

Si comparamos la tendencia con un ser humano, podríamos decir que el IoT está pasando por sus primeros años de vida, en donde resulta ser más vulnerable y es necesario tomar medidas tempranas para evitar dolores de cabeza en el futuro. Por lo anterior John Moor, ejecutivo de la Fundación para la Seguridad del IoT, indica que “estamos en el inicio del Internet de las Cosas, por lo que es el momento oportuno para establecer bases sólidas que permitan construir un mundo conectado con cimientos robustos y seguros.

“Cuando el IoT sea un ente invisible para la sociedad que usemos sin darnos cuenta, ‘alquilando’ o ‘comprando’ productos y servicios que se configuran y mantienen solos, entonces sabremos que hemos conseguido un IoT seguro, afirma Moor. Lo más importante en este momento es lograr que se implementen los procesos de seguridad, generación de informes y resolución para los dispositivos conectados a Internet antes de que se produzca el primer ataque catastrófico, será absolutamente vital.

Imagen: @Imagen Free Adm, distribuida con licencia Creative Commons BY SA 3.0

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