A principios de Noviembre fue publicado por la Cámara Colombiana de Comercio Electrónico (CCCE) y PriceWaterhouse Coopers, el segundo estudio anual de transacciones no presenciales en Colombia. El periodo que comprende el estudio va del 1 de enero de 2014 al 31 de diciembre del mismo año y ratifica el crecimiento del comercio electrónico en Colombia.

El primer estudio que realizó la CCCE para el 2013, mostraba una participación importante de este canal representado por transacciones a través de las redes procesadoras de pago iguales a USD$8,283 que correspondían al 2,19% del PIB de ese año. Para el 2014, se ve un importante crecimiento con transacciones no presenciales de USD$9,961, las cuales corresponden a un 2,62% del PIB de dicho año.

Otro de los resultados importantes del estudio muestran una tendencia estable entre las compras realizadas a través de tarjeta de crédito y las realizadas a través de débito en cuenta bancaria, pues en 2013 se hablaba de un 40% de debito bancario y 60% tarjeta de crédito frente a un 40% de debito bancario, un 59% de tarjeta de crédito y un 1% de otros como consignaciones y pago contra entrega para el 2014.

Apoyo del Gobierno para el crecimiento del comercio electrónico 

Si bien es cierto que este estudio demuestra que en Colombia se ha dado un importante crecimiento del comercio electrónico, este también muestra el rol principal que ha tenido el gobierno a la hora de empujar dicho crecimiento. Al ver las diferentes categorías del estudio se ve que la que abarca una mayor parte es el tema de impuestos, recaudo y servicios estatales con un 53% de participación. Esto es bien importante de resaltar, pues la experiencia de varios países que incluyen a Brasil y México, muestran como han aprovechado canales digitales para ofrecer servicios a los ciudadanos que además de facilitar los trámites, logran acostumbrarlos a realizar transacciones a través de estos medios. Acostumbrar a los ciudadanos a utilizar estos canales es fundamental para el crecimiento del comercio electrónico.

Adicional a lo anterior es posible afirmar que desde hace varios años el gobierno colombiano ha tenido iniciativas importantes a la hora de fomentar las transacciones a través de internet. Hoy en día tenemos una legislación que reglamenta desde varios frentes temas relacionados con comercio electrónico y que les da a los usuarios una mayor seguridad a la hora de comprar a través de Internet, además de grandes logros relacionados con conectividad – 96% de municipios conectados a Internet y 9,7 millones de conexiones a Internet-.

Todo lo anterior es positivo y por tal razón es importante destacarlo. Sin embargo todavía existe un gran camino por recorrer al hablar del rol del gobierno en el crecimiento del comercio electrónico. Como es posible ver, es fundamental su rol y su participación en este proceso por eso día tras día este tiene un gran reto a la hora de fomentar el comercio electrónico tanto desde la perspectiva de los usuarios como de las empresas. La política pública debe entender la importancia de estos dos frentes y crear un buen balance que fomente el crecimiento de la oferta y la demanda con reglas de juego justas para ambos.

Importante crecimiento de productos y servicios a los consumidores

Así como se destaca la importante participación de los servicios del gobierno en el comercio electrónico, también vemos que gran parte de esta torta se la están llevando quienes ofrecen productos y servicios a consumidores finales (B2C). De acuerdo al estudio de 2014, las categorías más importantes son transporte y viajes (10%), comercio/retail (10%) y tecnología y comunicaciones (9%).

Lo anterior nos demuestra que existe un amplio mercado hacia consumidor final que puede ser aprovechado por empresas que tengan una oferta hacia este segmento. El crecimiento que se está teniendo muestra que los consumidores desean comprar a través de este medio y que con buenos ofrecimientos pueden ir migrando hacia este canal.

Sin embargo, creo que deben verse los dos lados de la moneda. A diferencia de las varias categorías hacia consumidores, el segmento de servicios empresariales no llega ni siquiera al 1%. De esta manera creo que el reto aquí es aún mayor y las empresas que ofrecen servicios empresariales deben estructurar ofertas más amplias que lleven al sector empresarial a comprar a través de este medio. Definitivamente en Colombia aún no existe esta cultura, pero otros países han demostrado que este es un segmento muy interesante (B2B) donde se pueden obtener ganancias importantes.

Conclusión…

En muchas de mis publicaciones suelo cerrar con un segmento de varias conclusiones, sin embargo en esta ocasión creo que el mensaje es claro y puedo resumirlo en una gran conclusión. El comercio electrónico en Colombia sigue creciendo a pasos agigantados trayendo retos importantes tanto al sector empresarial como al gobierno. Que este crecimiento se siga dando dependerá en gran medida en que estos dos actores realicen una excelente labor a la hora de asumir todos estos retos.

Imagen por @MomStuff distribuida con licencia Creative Commons CC BY-NC-SA 2.0

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