Innovación tecnológica continua: Una actitud estratégica en las organizaciones

El término ‘Innovación’ muchas veces se asocia con una moda o tendencia. Pero la verdad es que, llevada a cabo cómo una estrategia y cómo parte de la cultura empresarial de las organizaciones puede tener grandes beneficios. Sin embargo, la clave radica en que la innovación no sea algo esporádico, sino permanente y que sea parte del día a día de las empresas. Esto es como parte de lo que podríamos llamar, Organizaciones Innovadoras.

Son muchas las definiciones del término ‘Innovación’ y su aplicación es muy amplia. Para aclarar esta temática, inicio proponiendo una definición. Esta no es una definición perfecta, pero creo que es buena, amplia y permite entender el objetivo de este artículo:

“Innovación es la introducción de un algo (idea, proceso, tecnología u otros) a una organización, que cumple con lo siguiente:

  • Es nuevo para esta organización.
  • En un periodo de tiempo predeterminado, genera un retorno positivo a la organización.

Frente a la anterior definición, hay varias cosas que debemos rescatar. Lo primero, es que la innovación es una característica de las organizaciones. De esta forma, no podemos hablar de “personas innovadoras“. Por el contrario, las personas son creativas y cuando aplican esta creatividad en las organizaciones, estás últimas están en la posición de innovar. Segundo, la innovación puede ser prácticamente cualquier cosa. Por ejemplo, si se cambia el color de un empaque y este produce ingresos económicos (retornos positivos), esto puede ser innovación.

Por último, el hecho de que una organización introduzca algo que todo el mundo ya hizo, puede ser innovación para ellos. Por ejemplo, si en el año 2013 una empresa que siempre ha llevado la contabilidad a mano, compra un ábaco, una calculadora o un computador con un programa de hoja de cálculo, por primera vez en su historia, tiene el potencial de innovar. No importa que este algo nuevo sea viejo para otras empresas, pues la innovación se mira frente a la luz de cada organización.

Innovación y Tecnología

Después de esta definición general de innovación, miremos su relación con la tecnología: En las empresas, la tecnología está muy asociada a la innovación, siempre y cuando cumpla con las condiciones anteriores. Pero también debemos entender que la tecnología es un término muy amplio. El ábaco y la calculadora del ejemplo anterior, son tecnologías. Lo mismo sucede con la rueda, la electricidad, el acueducto y muchas cosas que damos por sentadas.

Toda la tecnología es válida cuando hablamos de innovación, pero para acortar el alcance del artículo, pensemos en tecnología de la información, como los computadores, Internet, programas (software), robotización y otros. Estos son más fáciles de entender y ver como son innovadores en las organizaciones.

Innovación Permanente

Aunque en la definición de Innovación que he propuesto no habla de la forma como se debe aplicar, lo recomendable es que sea un proceso constante, parte de la estrategia corporativa y permeada en la cultura empresarial. Hay empresas que “innovan esporádicamente”, pero no logra ¡los beneficios de una innovación constante.

Por ejemplo, en lo que se refiere a tecnología, muchas empresas optan por innovar con nuevas tecnologías cada cierto tiempo, quizás 5 o 10 años, cuando sienten que sus tecnologías son muy anticuadas. Un ejemplo de esto sucede con empresas que tienen la mayor parte de sus equipos corriendo en el sistema operativo Windows XP. Aunque este sistema operativo fue muy bueno y exitoso, ya tiene casi 13 años de estar en el mercado y a principios de 2014 Microsoft no proveerá más soporte ni actualizaciones. Es importante que las empresas que todavía usan Windows XP piensen en actualizarlo para evitar problemas a futuro.

Aunque las actualizaciones como la anterior, tienen siempre un trasfondo comercial, es importante que las empresas vean como innovar en tecnología puede generarles, entre otros, dinero, estatus, reconocimiento y oportunidades de crecimiento. Esto no significa innovar por innovar, o por que es una moda, sino por que claramente se ven los beneficios.

Así se puede detectar en empresas de base tecnológica, como el gigante Amazon. En sus casi 20 años de vida, Amazon ha invertido permanentemente en tecnologías, algo que le ha permitido pasar de vender libros a todos tipo de productos y después a ofrecer infraestructura tecnológica a terceros. Para lograr esto, ellos no se han “montado” en lo último en tecnologías cada vez que aparecen, sino que han tenido un norte tecnológico claro y han realizado inversiones a medida que los mismos suenan lógicos y hacen parte de su misión y metas.

En nuestras empresas, el rol de la tecnología debe seguir este ejemplo. Además es un tema que no solo recae en el personal técnico, sino también en el gerencial. La innovación tecnológica es una estrategia y como tal debe ser liderado por el gerente y/o presidente de la organización.

Con un norte definido, permanentemente debemos estar pensando en mejoras y nuevas tecnologías que se puedan acoplar a lo que tenemos. Es importante pensar a largo plazo, quizás 20 años o más, ya que las decisiones de tecnología que hacemos hoy repercutirán a futuro.

Si pensamos en innovación tecnológica, podemos lograr muchos beneficios, entendiendo como primordial, que estas deben genera utilidades. Si este no es el caso, es el momento de tomar una pausa y analizar el tema. Además, es importante entender que este tema está al alcance para todo tipo de organización, sin importar su tamaño, presupuesto, mercado y otros.

Imagen @Tsahi Levent-Levi, distribuida con licencia Creative Commons BY-SA 2.0
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