La oportunidad de la transformación digital en Colombia

Colombia se encuentra en un momento prometedor para la adopción generalizada de tecnologías que favorezcan el desarrollo económico y el incremento de la productividad. La mejora en los indicadores de conectividad, de adopción de dispositivos conectados y de desarrollo del nivel de educación digital de la población ofrecen una gran ocasión para que las empresas exploten las oportunidades de expansión y eficiencia que estas tendencias favorecen.

Según datos del Banco Mundial, un incremento de 10 puntos porcentuales en la penetración de banda ancha acelera el crecimiento económico en más de 1 punto. El caso de Colombia no es diferente al de otros mercados emergentes, donde el hecho de no tener una alta dependencia del legado de tecnologías previas, favorece la toma de decisiones de inversión en infraestructuras nuevas y adaptadas a las necesidades y posibilidades del país que tenga un alto impacto en un plazo relativamente corto.

La penetración de banda ancha, de computadores y de otros dispositivos está creciendo a un ritmo vertiginoso, aunque aún se encuentra en niveles relativamente bajos. Según datos oficiales, la penetración de acceso a Internet en Colombia alcanzará a final de 2013 el 40%, superior a la media de América Latina. En estratos altos, más del 80% de los hogares tienen acceso a Internet. Y se estima que el 79% de las pequeñas empresas están conectadas, mientras la totalidad de las medianas y grandes lo están.

Así mismo, la penetración de líneas de telefonía móvil sigue creciendo y  sobrepasa ya el 100% (hay más líneas de telefonía celular que habitantes). Este aumento de líneas se debe en gran medida a la cada vez mayor oferta de dispositivos con conectividad, y sobre todo al crecimiento de aplicaciones M2M (Machine-to-machine), que permiten desarrollar soluciones específicas para los negocios.

Desde el punto de vista de los dispositivos, el crecimiento en la penetración de smartphones crece en Colombia a uno de los ritmos más veloces del mundo: han pasado de representar aproximadamente un 10% hace tan sólo dos años, a sobrepasar el 30% en 2013, y se espera que en los próximos años ya representen cerca de la mitad del mercado. Si pensamos en otros dispositivos, tradicionalmente menos relacionados con el acceso a la red, como pueden ser los televisores, también se observa un gran incremento en la demanda: por ejemplo, los llamados Smart TV representan ya prácticamente un tercio del mercado total de televisores en Colombia; esta tecnología, más los cambios en la industria de distribución de contenidos, cambiarán en poco tiempo los mercados de entretenimiento.

Sin embargo, una gran base instalada de dispositivos inteligentes y una alta tasa de penetración de conectividad a Internet no son suficientes. La calidad de las conexiones es un aspecto fundamental para que la tecnología tenga un impacto significativo en la productividad de las personas y de nuestras empresas. Los objetivos que se ha fijado el ministerio TIC en este sentido son significativos e importantes: para 2014 se espera haber cuadruplicado el acceso a banda ancha, acercándose a 9 millones de conexiones (tanto fijas como sobre redes móviles), comparado con 2010.

La reciente subasta de telefonía móvil LTE va a significar una importante mejora en la calidad y la capacidad de la red de datos móvil. La tecnología LTE, también conocida como “4G”, (Long-term Evolution) ofrece potencialmente velocidades de acceso de hasta 100 Mbps. Actualmente un 8% de los hogares conectados accede a Internet a través de la red móvil; con la mejora del ancho de banda y de cobertura, gracias a la expansión de LTE, la relevancia del acceso móvil aumentará de manera significativa.

Otro aspecto a destacar es la alta tasa de acceso a redes sociales de los consumidores y de las empresas colombianas. Según Ipsos, en 2011 ya más del 60% de los colombianos acceden habitualmente a las redes sociales. Y este patrón es estable en todos los niveles socioeconómicos. Las redes sociales son una de los más importantes puntos de contacto con las marcas y una de las principales fuentes de información a la hora de tomar decisiones de compra.

En resumen, en Colombia se dan todos los componentes necesarios para una revolución digital: primero, hay un entorno innovador, percibido en la demanda de equipos, en los niveles de penetración de tecnología, en la fortaleza de la industria de desarrollo de software, etc. Segundo, hay una rápida y significativa mejora en la infraestructura de comunicaciones con claras prioridades de inversión por parte de gobierno y empresas. Y tercero, se están dando pasos gigantes en los niveles de educación digital de la población y de las empresas.

Esta revolución abre un sinfín de oportunidades para las empresas en Colombia: desde mejoras de procesos de alto impacto en la productividad y nuevas formas de trabajo, hasta un cambio radical en la forma en que nos relacionamos con nuestros consumidores y el desarrollo de nuevos modelos de negocio, tanto en el comercio minorista como en los negocios institucionales.

Imagen @Saad Faruque, distribuida con licencia Creative Commons BY-SA 2.0

2 comentarios a esta entrada.
  1. Excelente análísis. Comparto el punto de vista. Una clave reside en entender que afrontar la transformación digital no reside en tener una página web… son los procesos internos y externos los que se ven afectados… especialmente con una mirada positiva: se puede mejorar para dar un salto distuptivo.

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