¿Por qué vale la pena pagar a Influenciadores en Redes Sociales en una estrategia digital?

En los últimos años, con la aparición de las redes sociales, han surgido lo que se conoce como los influenciadores. Básicamente son personas (también pueden ser empresas o marcas), que en estos medios tienen un gran número de seguidores, que participan activamente en estas y que con sus opiniones y mensajes logran mover a sus audiencias.

Las empresas empezaron a notar que podían acercarse a estos influenciadores, para, por ejemplo, ser apoyados por estos en el lanzamiento de un nuevo producto. Esto se hacía de forma análoga a los comunicados de prensa que se hacen a los medios tradicionales, a la espera que un periodista escriba sobre nuestra empresa o producto, inicialmente sin pagarle un solo peso. O que un actor, actriz, músico, deportista, periodista u otra persona de la “farándula” utilice uno de nuestros productos, este sea fotografiado o filmado y muchas personas salgan a comprarlo. Claro, hoy en día muchas de las “celebridades tradicionalestambién son influenciadores en redes sociales.

Estos influenciadores en redes sociales se convirtieron en el nuevo hito de las campañas de marketing. También se convirtió en un negocio para muchos influenciadores, que vieron esto como una oportunidad de tener nuevos ingresos y empezaron a cobrar por promocionar productos.

Influenciadores dentro del presupuesto de mercadeo

¿Vale la pena pagarle a un influenciador en redes sociales? La respuesta rápida y sencilla es un No, pero a la vez también puede ser un . Y esto se debe a que varios factores juegan un rol aquí que deben ser analizados antes de tomar una decisión final.

En mi caso, como consultor de Estrategias de Internet, rara vez recomiendo pagarle a un influenciador, pero claro, siempre existirán excepciones. Aunque para muchas empresas de marketing el utilizar influenciadores en redes sociales es el nuevo pedestal, esto yo lo debato un poco.

Antes de pensar en los influenciadores, yo recomiendo pensar en el producto. Debo analizar quién es mi audiencia (compradores) y perfilarlos muy bien. Con este perfil, ahora si puedo analizar si hay un influenciador que definitivamente encaja con el producto que quiero promocionar. Lo más probable es que este influenciador se ajuste parcialmente a lo que deseo, pero usualmente no al 100% (ni remotamente cerca de esto).

Por ejemplo, si estoy lanzando una línea de ropa para gimnasios, seguramente encontraré muchos actores, músicos y atletas, entre otros, que van al gimnasio. De entrada, se podría pensar que ellos podrían ser unos buenos influenciadores, pero toca analizar un poco más a profundidad esto. La razón es que estas personas seguro tendrán seguidores que les gusta el deporte e ir a los gimnasios, pero muchos, quizás la mayoría, los siguen por otras razones, como saber de su siguiente lanzamiento, trabajos nuevos y más. Es decir, entre sus seguidores hay muchas personas que poco o nada les interesará que ese influenciador use o no use cierta ropa de gimnasio.

Por otro lado, puedo identificar a un influenciador que es el “entrenador de los famosos” o “el médico deportólogo de los resultados”. Este tipo de perfil puede que me funcione mejor, incluso si esta persona tiene menor número de seguidores que los del primer grupo, puesto que por lo que hablan en redes sociales, el perfil de sus seguidores se ajusta más a mis intereses.

Ahora, puede que me interese en cierto momento que algunos influenciadores que tienen seguidores que no se ajustan 100% a mi producto, por otras razones. Por ejemplo, me podría llamar la atención que un influenciador use mi producto, simplemente por poderlo mencionar en una pieza publicitaria o de otra forma.

¿Cuánto se le debe pagar a un influenciador?

Aunque no existe como tal un tarifario sobre lo que cobra un influenciador, en general cada uno dice su precio. De hecho, hay casos dónde poco a poco los influenciadores suben sus tarifas, muchas veces de forma exponencial. Incluso, existen calculadoras en línea que dicen calcular esto.

A pesar de lo anterior, yo soy poco dado a pagar a influenciadores, salvo que como se mostró en la sección anterior, sea alguien clave para mi producto y que su audiencia vale la inversión. Yo prefiero manejar otros esquemas un poco más de riesgo compartido, en el cual el influenciador gane comisiones por las ventas. Si su empresa cuenta con tienda online, esto es algo fácil de implementar. De hecho, si el influenciador es tan bueno como dice ser, esto será aún mejor negocio para él o ella.

Por último, si se paga a un influenciador, su empresa debe analizar las repercusiones de esto. Por ejemplo, piense cómo hace algunos años empresas que patrocinaban económicamente a figuras como Tiger Woods o Lance Armstrong, de la noche a la mañana se vieron obligados a abandonarlos, correr lejos de ellos y literalmente les dieron la espalda. Puede sonar algo exagerado, pero si su empresa es apoyada por una de estas nuevas celebridades de Internet, a la cual además se le paga y posteriormente esta persona tiene algún tipo de problema o escándalo público, es probable que su organización deba dar ciertas explicaciones.

Usar influenciadores en redes sociales puede ser una ruta corta para lograr ciertos resultados comerciales. Sin embargo, primero analice la conveniencia de esto, el perfil de influenciador que está buscando y cómo no tener problemas con esta estrategia a largo plazo.

Imagen @YashilG, distribuida con licencia Creative Commons BY-SA 2.0

Déjanos un comentario

SUSCRÍBASE A NUESTRO NEWSLETTER