Conceptos claves para entender la importancia del e-health

La salud nos interesa a todos. Las Tecnologías de Información y Comunicación (TIC) están en crecimiento y proporcionan herramientas y conocimientos necesarios para mejorar la calidad, seguridad y eficiencia en la prestación de los servicios de salud, así se habilitan soluciones que benefician no solo al paciente, sino al personal medico-asistencial involucrado en la atención, a instituciones tanto públicas como privadas, a la población y al estado en general.

Y es que las necesidades y desafíos en el contexto de la salud, incluyendo la medicina, han sido siempre fuente de estudio e innovación. Tanto es, que desde la década de los 60 surgió un especial interés en vincular los avances computacionales con la medicina.  Desde entonces, surgen áreas del conocimiento interdisciplinarias como la Informática Biomédica que trata con información, datos y conocimiento biomédico; su generación, almacenamiento, recuperación, transmisión y uso óptimo para resolver problemas y toma de decisiones, en un espectro que va desde las moléculas y células (Bioinformática) pasando por el paciente como individuo (Informática ClínicaInformática del Consumidor) y llegando hasta la población (Informática en Salud Pública).

Es así como la informática biomédica, se estableció como una disciplina científica, con comunidades desarrolladas desde finales de los 60 y principios de los 70 como la International Federation for Information Processing (IFIP) y la International Medical Informatics Association (IMIA) respectivamente, y con un sin número de eventos, grupos de investigación, revistas especializadas, cursos de pregrado, maestría y doctorado, empresas privadas, así como organizaciones a nivel mundial, donde inclusive en Colombia tenemos la naciente Asociación Colombiana de Informática en Salud (ACIESA) que busca promover el desarrollo, la investigación y la innovación de la informática en salud en el país.

Durante los 90s, a medida que el Internet estalló en la conciencia pública, un conjunto de términos precedidos por la letra “e” comenzaron a surgir y proliferar. Los términos han sido útiles: eCommerce por ejemplo, propuso nuevas formas de hacer negocios y transacciones a través de Internet. El eMail, trajo nuevas posibilidades a las personas para comunicarse y compartir información de forma ágil; así mismo, la introducción del término eHealth o salud electrónica representó la promesa de las tecnologías de información y comunicación para contribuir a la salud y a sus sistemas.

Al igual que con la mayoría de los neologismos, el significado preciso de salud electrónica varía con el contexto en el que el término es utilizado. Sin embargo y dado que aún no existe un consenso formal con respecto al término eHealth, éste ha sido bien entendido en términos de la tecnología involucrada en la prestación de servicios y los sistemas de salud, ahora es ampliamente utilizado por muchos académicos, instituciones, organismos profesionales y gobiernos.

No obstante, partiendo de que la salud no está limitada meramente a la ausencia de afecciones o enfermedades, sean estas crónicas o agudas, sino que corresponde a un estado de completo bienestar físico, mental y social; el término eHealth o eSalud lo podemos definir entonces como el uso seguro y costo-efectivo de las TIC en pro de la salud y sus ámbitos relacionados, donde se incluyen los servicios de atención, la vigilancia, literatura, así como la educación, la gestión del conocimiento y las investigaciones en materia de salud, tal como lo define la Organización Mundial de Salud (OMS), en su estrategia y plan de acción sobre eSalud (2012-2017).

Sin embargo, tenemos que ser conscientes que el sector salud es un sistema complejo, caracterizado en muchos aspectos por la descentralización, por su gran número de actores involucrados y su heterogeneidad que va desde las personas hasta las instituciones, cada uno con sus propios intereses, prioridades y cultura, sumado a los determinantes sociales de la salud o las circunstancias en que las personas nacen, crecen, viven, trabajan y envejecen, incluido el sistema de salud, circunstancias que resultan de la distribución de recursos y de las políticas adoptadas, lo cual explica la mayor parte de las inequidades en el sistema. Con aspectos demográficos representativos como el envejecimiento de la población, que trae consigo un incremento en las enfermedades crónicas, lo que hoy genera altos costos al sistema de salud.

Aún con este contexto de alta complejidad, las soluciones de salud electrónica llevadas a cabo por las organizaciones y el gobierno, tienen entre otros, el reto de garantizar la seguridad del paciente, el acceso a los servicios de salud de la población, la atención eficiente y de calidad, soportar la toma de decisiones clínicas y organizacionales, invertir en prevención, promoción y vigilancia en salud pública, reducir las inequidades en salud así como direccionar políticas públicas.

Desafíos que tienen un común denominador: Procesos (procedimientos, actores y tecnologías o herramientas) e Información, por lo que una gestión de estos elementos plantea potenciales soluciones, donde la tecnología específicamente no es el problema. Es decir, los procesos y la tecnología deben estar alineados, se debe conocer en detalle la situación actual para identificar oportunidades de mejora y posteriormente modelar los procedimientos, los actores que los intervienen y las herramientas que usarán éstos para ejecutar dichos procedimientos en la solución prospectiva, así como determinar de antemano las necesidades de información que se demandan, para que a la hora de llevar a cabo soluciones de eHealth, se logren medir, monitorear y controlar los procesos, las interacciones y sus indicadores, lo cual permitirá tomar decisiones para optimizar y mejorar continuamente.

Es en ese orden de ideas, eHealth, visto como una expresión de la informática biomédica y su intersección con las ciencias de la computación, las ciencias de la salud y las organizaciones, concebida además, como un extenso dominio de investigación y aplicación de las TIC en salud; ha venido apoyando al sector salud no solo con soluciones y servicios de alto impacto para múltiples propósitos sino en el desarrollo de modelos de referencia y en general diversos tipos de estándares de “interoperabilidad” sintáctica y semántica lo que ha permitido a sistemas diferentes y organizaciones trabajar juntos.

En consecuencia la salud electrónica ha impactado y revolucionado la forma en que se desarrolla el sector salud, incrementando la eficiencia, lo que se refleja en reducción de costos y calidad. Un ejemplo de esto se da al evitar diagnósticos o intervenciones terapéuticas innecesarias o duplicadas, a través de la optimización de las comunicaciones entre los centros de salud, el personal médico y el paciente. De igual forma se ha empoderado al paciente y la población ofreciéndoles herramientas de información y comunicación que le permiten ser un actor más activo en la gestión de su salud, sumado a que el acceso a información en Internet, servicios en linea y el uso de dispositivos para monitoreo remoto, progresivamente modifica la interacción medico-paciente.

En general, la educación en salud a través del uso de TIC, la toma decisiones médicas, la investigación, las comunicaciones entre los actores del sistema de salud y la trasferencia de información y conocimiento a través de herramientas eHeatlh, repercuten en mejorar la salud de la población.

Foto @asleen_kaur, distribuida con licencia Creative Commons BY-2.0

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