Tecnologías que se ajustan a las empresas

Cuando quiero comprarme una camisa elegante, tengo un par de opciones. La primera es ir a un sitio dónde vendan camisas de varias referencias, colores y tamaños. En este caso, debo buscar una que se ajuste a lo que estoy buscando, que sea de mi talla o lo más cercano y que el precio de la misma se encuentre dentro de mi presupuesto. Pero si por alguna razón no encuentro la camisa que buscaba, tengo otra alternativa y es mandarla a hacer a mi medida.

En este caso, puedo ser un poco más exigente, definiendo el material y color de la tela y que cuándo este lista, si no quedó perfecta, puedo protestar. Claro, esta segunda ruta es mucho más costosa, razón por la cual la mayoría de personas optamos por la primera opción y nos acomodamos a la que más se ajusta a lo que queremos.

Usted se podrá estar preguntando ¿qué tienen que ver las camisa con tecnología, que es el tema de esta sección? La respuesta es que están muy relacionadas, en la forma cómo las empresas adquieren tecnología. Los empresarios y general las empresas, pocas veces se dan cuenta que la tecnología que usamos puede estar diseñada a la medida o puede ser generalizada, para el uso de todos.

Tecnologías adaptadas para todos

Voy a empezar analizando las tecnologías generales, que sirven para todas las empresas. Uno de los casos más comunes, son los paquetes de ofimática, como Microsoft Office. Si necesitamos un procesador de texto o una hoja de cálculo, será muy extraño que una empresa contrate a alguien para que haga este desarrollo a la medida. Programas como Office llevan décadas en el mercado y se ajustan a una gran variedad de necesidades. En este caso, sería casi absurdo pensar en desarrollar un programa de este estilo a la medida, pues sería poco eficiente, muy costoso y verdaderamente, una pérdida de recursos.

Si llegamos a necesitar una función especial para un programa de ofimática, usualmente la función ya está de alguna forma dentro del programa (la mayoría de usuarios usamos muy poco el potencial de estas herramientas) o en el caso extremo, se puede desarrollar un plug-in o función adicional. Esto se ve con otras tecnologías, como los computadores, celulares y tablets, dónde compramos sobre especificaciones o componentes que ya se encuentran disponibles masivamente en el mercado. Igualmente tendría poco sentido mandar a hacer un dispositivo de estos 100% único y a la medida (no incluyo en esta lista el “armado de computadores a la medida”, usualmente conocidos como “clones”).

Tecnología a la medida para mis necesidades

En el otro lado de la gama de tecnologías, existen muchos componentes que si deben estar construidos a la medida. De hecho, la mayor parte de las herramientas empresariales toman fuerza, cuando son inversiones tecnológicas a la medida. Y es que en muchos casos, es aconsejable y buena idea de negocios, no tener desarrollos que otras empresas ya tengan, sino que se ajusten a nuestra empresa, incluyendo componentes como la cultura empresarial, los procesos, el tipo de cliente, el mercado y mucho otros.

Pero, ¿qué es tecnología a la medida? Es importante diferenciar entre tecnología a la medida y desarrollos desde cero. Solicitar que una tecnología se ajuste a mis necesidades no implica necesariamente, que se deba hacer un esfuerzo de desarrollo técnico exclusivamente para mi. Esto es posible, pero generalmente no es la idea. Muchos de los elementos que requerimos ya existen en el mercado, gratis o pagos, y podemos aprovecharlos en lo que deseo. En otras palabras, el objetivo no es reinventar la rueda, sino aprovechar los elementos que ya existen y acoplarlos a las necesidades únicas de mi organización.

Un par de ejemplos

En un artículo anterior, hablé de cómo el comercio electrónico debe ser único para cada empresa. Extiendo este ejemplo para Internet en general. Por ejemplo, para administrar una página web, existe un gran número de aplicativos, muchos de acceso libre (gratuito) que no toca reinventar. Lo mismo con programas como los formularios de contacto, el buscador interno, foros y demás. Estos componentes están dados y nuestra meta es trabajar sobre elementos que podamos personalizar y convertir en únicos, como el diseño gráfico y la navegación.

Por ejemplo, muchas páginas web empresariales tienen la misma estructura:

  • Productos
  • Servicios
  • Acerca De
  • Contáctenos

Esto nos puede servir, pero quizás valga la pena innovar y mirar un esquema diferente. Por ejemplo, en lugar de “Productos” podríamos tener “Lo que hacemos” y en lugar de “Acerca De”, “Nuestra Razón de Ser”. Son cambios que pueden ser visto como minúsculos, pero en estos radica la diferencia entre nuestra empresa y los demás, todo a través de una misma tecnología.

Otro ejemplo está en los sistemas de administración de recursos (ERP) y de clientes (CRM). Estos dos sistemas son centrales para muchas empresas, pero para lograr el mayor valor deben ajustarse perfectamente a nuestras organizaciones y cómo hacemos las cosas.

Midiendo el ROI

Finalmente, la inversión que se haga sobre tecnología se debe poder medir y más aún cuando tomamos la ruta de tecnología a la medida. Un indicador tradicional y fácil de medir es el ROI. Tecnología que no se pueda medir, no es tecnología estratégica y por ende, es tecnología que es más un gasto que una inversión.

Existen muchas herramientas y formas de medir esta inversión. Por ejemplo, en Internet encontrará ejemplos de calculadoras para analizar el ROI. Pero más allá de esto, lo importante es que esa tecnología, junto con las mediciones, tomen un sentido para lo que desea hacer su organización.

Imagen @wwarby, distribuida con licencia Creative Commons BY-SA 2.0

 

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