Los tres pasos para saber si se debe proteger el software en su empresa

Es indudable que en la sociedad actual los programas de computador constituyen uno de los bienes de mayor valor, tanto por su importancia económica propiamente dicha, como por el hecho de constituir una herramienta imprescindible en muchos sectores del mercado en el que sería impensable operar sin un robusto sistema informático.

En muchas ocasiones las empresas desarrollan programas informáticos que pueden representar un valor estratégico que incremente la productividad y eficiencia en su actividad diaria y, por tanto, constituyen una verdadera ventaja competitiva en el mercado. Estos programas pueden ser creados, bien sea con recursos humanos y técnicos propios de la empresa, o bien mediante encargos a terceras personas.

Pero, ¿ porqué es importante identificar el potencial de un desarrollo informático en su organización?, además ¿cuál es la conveniencia de proteger dicho desarrollo a través de la disciplina de la propiedad intelectual?

Evaluación del software para la compañía

Es imprescindible realizar una evaluación de la importancia que tiene el programa informático en el desarrollo de las actividades de la empresa e identificar el sector en el que este genera más impacto. Se puede estar en presencia de un complicado software de administración o de una “app” móvil que está generando un aumento en las ventas. Lo importante, no es la complejidad o el dinero invertido en el desarrollo del programa, sino la utilidad que este presta a la empresa.

Un software ¿solo para mi empresa o también para los demás?

En este paso es necesario plantear la pregunta, ¿es este software útil solamente para mi empresa? O por el contrario, ¿se puede implementar tanto en empresas directamente competidoras como de otro sector?. En algunas ocasiones las particularidades propias de cada empresa conducen a que los problemas solucionados por el software sean tan específicos que no existirá nadie interesado ni en adquirirlo mediante una licencia, ni de copiarlo o “robarlo”. Sin embargo, algunas veces se crea un software que tiene posibilidades de explotación comercial por empresas con las mismas necesidades que la empresa desarrolladora. ¡Ahí hay una oportunidad de negocio!

Utilizar el software como nueva línea de negocio

Una vez se ha establecido que el programa de computador es valioso y que puede representar un interés en otras empresas será el momento de tomar la decisión más importante de todas: ¿Es más conveniente para la empresa utilizarlo de forma exclusiva y de esta manera consolidar la ventaja competitiva que ofrece?, o por el contrario, ¿sería interesante comercializarlo con el fin de crear una nueva línea de negocio dentro de la empresa?.

Cualquiera que sea la respuesta será necesario llevar a cabo un proceso mediante el cual la empresa desarrolladora adquiera los derechos exclusivos sobre el programa de computador. En este punto es donde interviene la disciplina de la propiedad intelectual.

El hecho que el software sea una creación del intelecto implica que los postulados creados para la protección de bienes físicos no le son aplicables. No es posible construir una cerca (al menos física) alrededor de un software para que nadie acceda a él como se haría con una casa. Por tanto, la disciplina de la propiedad intelectual ha sido la elegida para proteger estos valiosos bienes.

La propiedad intelectual es una disciplina con distintas categorías diseñadas de acuerdo con el objeto que se pretende proteger (marcas, patentes, derecho de autor) y en el caso específico del software, desde 1996 con los llamados tratados Internet de la Organización Mundial de la Propiedad Intelectual, (OMPI), existe un cierto consenso internacional en torno a la categoría adecuada dentro de la propiedad intelectual para protegerlo; esta categoría es el derecho de autor.

En algunos países, sobre todo del mundo anglosajón, se ha decidido proteger el software a través del sistema de las patentes de invención, lo cual ha producido cruentas batallas legales, entre ellas una de las más famosas, el caso de Apple contra Samsung.

No obstante, a raíz de recientes decisiones de los tribunales de Estados Unidos se está revaluando la conveniencia de proteger los programas de computador por medio de las patentes de invención. Prueba de ello se encuentra en un artículo de la revista “The Economist”, titulado “Stalking trolls” publicado en días pasados, donde se afirma que la utilización de las patentes para proteger el software ha traído más inconvenientes que soluciones.

En conclusión, es importante estar consciente del valor escondido que puede representar un software o programa informático de cualquier tipo en la empresa y en concordancia con este valor, tomar la decisión estratégica que más convenga, siempre teniendo en cuenta que la protección puede ser el primer paso para un uso exclusivo o para la implementación de un esquema de explotación con terceras personas.

Imagen: @n3wjack’s world in pixels, distribuida con licencia Creative Commons BY-SA 2.0

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