El B-Learning y su potencialidad en la transformación organizacional

Decidir cuál debería ser la mejor estrategia de formación en una organización no es tarea fácil, en ella influyen aspectos como: la temática abordada, el perfil del público objetivo, la metodología utilizada, los recursos técnicos, los tiempos y ritmos de aprendizajes entre otros factores, sin embargo con el auge de las tecnologías, algunas organizaciones implementan procesos de capacitación soportados únicamente en medios digitales dejando de lado otras posibilidades que pueden generar mayores impactos.

Si bien hoy en días las tecnologías nos han abierto un mundo de posibilidades, en ocasiones su mera incorporación a procesos de formación sin un acompañamiento presencial pueden arrojar resultados no esperados, para superar las dificultades se han creado nuevas estrategias que integra tanto metodologías virtuales como presenciales, la más conocida se llama B-Learning, que consiste en combinar clases presenciales con actividades virtuales, permitiendo en primer lugar reconocer prácticas tradicionales de aprendizaje e involucrar medios digitales que favorezcan los procesos de capacitación en las organizaciones. Las ventajas más significativas de este modelo de formación son:

  • Reducción de costos por cuanto se virtualiza gran parte del proceso de formación, lo que supone ahorros en desplazamiento, tiempos y flexibilidad para los miembros de la organización.
  • Facilita la interacción entre los participantes toda vez que al combinar lo presencial con lo virtual genera cierta motivación y establece nuevos vínculos con los instructores toda vez que el proceso no se limita únicamente a lo digital.
  • Permite el acercamiento con las tecnologías en personas no habituadas a modelos de formación netamente virtuales, lo que contribuye a disminuir la deserción en procesos de capacitación.

Un valor agregado a la educación virtual en las empresas

Sin duda las ventajas del B-Learning en procesos de formación organizacional son incalculables, por un lado valora las potencialidades del aprendizaje tradicional, en donde el cara a cara, las interacciones y la retroalimentación suceden en el mismo momento y por otro aprovecha las ventajas que tienen las tecnologías en la medida que permite seguir procesos formativos a cualquier hora y en cualquier lugar, así mismo permite repasar una y otra vez los contenidos y evaluar otra vez el procesos gracias a sistema de simulación que se pueden implementar.

Si bien son claras las bondades y beneficios que trae la implementación de procesos de formación B-Learning en las organizaciones, es importante antes de definir este o cualquier otro modelo de formación identificar las necesidades particulares del público objetivo ya que esto garantizará mejores resultados.

Imagen por @NEC Corporation of America, distribuida con licencia Creative Commons CC BY-NC-SA 2.0

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