Herramientas e-learning a disposición del teletrabajo

Son muchas las características que hacen del teletrabajo una alternativa empresarial de amplio impacto y de exponencial acogida en el contexto colombiano; pero nos atañe sobre todo una de ellas, que descubriremos unos párrafos más adelante.

Siendo así, no nos detendremos entonces a mencionar que:

  • En promedio un teletrabajador en Colombia se ahorra en una semana 6.5 horas de trabajo
  • Tampoco que actualmente el país cuenta con 45 mil teletrabajadores y que empresas como Chevrolet, Bancolombia o Unilever han implementado este modelo laboral
  • Ni que el trabajo a distancia está poniéndole un nuevo “termómetro” a las ciudades y sus trabajadores, donde se ahorra en recursos, se disminuye el tráfico y la contaminación y, se abre un nuevo panorama laboral para personas en condiciones de discapacidad

Más bien, nos concentraremos en observar las posibilidades e-learning y las herramientas TIC que promueven y apoyan al teletrabajo.

E-learning: estrategias y metodologías

Las principales metodologías e-learning tienen una histórica conexión con las intenciones de desarrollo empresarial, pues fue el escenario corporativo el que buscó en el aprendizaje electrónico opciones para capacitarse y comunicarse internamente.

Entonces ¿cómo pueden las herramientas e-learning apoyar al teletrabajo?

Debemos revisar primero los posibles inconvenientes al aplicar el trabajo a distancia en nuestras empresas, para así enlistar apropiadamente las herramientas tecnológicas que podrían convertir estos problemas en ventajas; entre estos inconvenientes encontramos:

  • La cantidad de información que se maneja en las empresas y su tamaño (peso virtual)
  • La comunicación constante que se requiere para mantenerse al tanto de actividades y decisiones laborales
  • El trabajo simultaneo, “en vivo y en directo”, que se requiere
  • La coordinación de trabajo colaborativo y en equipo
  • La seguridad al manejar información corporativa

Ahora bien, cada necesidad presencial tiene su respuesta tecnológica; respuesta que hace algunos años todavía nos hubiera dejado grandes dudas sobre la viabilidad del teletrabajo, pero que hoy en día se desglosa en diversas plataformas y aplicaciones que facilitan esta dinámica:

En cuanto a envío y cantidad de información:

El gran tamaño de nuestra información y la necesidad de consultar lo enviado en cualquier momento es vital. La constante transferencia de archivos de alto peso y su seguridad de almacenamiento son realmente importantes; aplicaciones como: Dropbox, WeTransfer, Drive y Mailbigfile, nos pueden garantizar estas condiciones.

En cuanto a comunicación inmediata:

Se deben utilizar aplicaciones que garanticen la comunicación ágil y espontánea; aquella que necesita de una respuesta inmediata y que se realiza de manera informal, sin generar un comunicado oficial, sino más bien inquietudes esporádicas, comentarios y respuestas diligentes. Entre ellas las mejores opciones son las que usamos a diario: WhatsApp, Facebook y correos electrónicos (si es el corporativo mejor).

En cuanto a trabajo simultaneo:

Incluso si el trabajador se encuentra desarrollando actividades desde la oficina (en el mismo espacio físico que sus compañeros), las labores colaborativas de edición en tiempo real se realizan hoy en día en plataformas de construcción online; no sería la excepción en el caso del teletrabajo, y sí se hace más significativo su uso tratándose de un trabajo remoto. En estas plataformas un mismo documento puede ser editado simultáneamente por sus participantes y mantenerse siempre actualizado; este sería el caso de: Drive, Realtime board, TeamLab y GoogleDocs.

En cuanto a reuniones y conferencias:

La principal característica del teletrabajo es suplir la presencia con la virtualidad; irremediablemente existen temas que solo a través de un compartir directo, de la explicación desmenuzada y ejemplificada o del propio ver y escuchar “un algo”, pueden ser entendidos. Las videoconferencias o comunicaciones vía Web Cam siempre serán requeridas, en ellas no solo se puede expresar a través del video y el audio sino que nos dan posibilidades de compartir igualmente archivos, documentos o contenidos multimedia para complementar las ideas. Unas muy buenas opciones son: Skype, Google Hangouts, AnyMeeting y Gotomeeting.

En cuanto a coordinación y cronogramas de actividades:

La organización nunca debe quedar de lado, los cronogramas virtuales no solo nos ayudan a ordenar nuestras actividades y tiempos entorno a un calendario, sino que nos alertan y nos permiten adjuntar contenidos a dicha organización. El teletrabajador estará enterado al igual que cualquier funcionario presencial de todo lo que sucede y está por suceder. Aquí nos funcionarán herramientas como: Outlook, Evernote, Calendar o Trello.

Como podemos ver muchas de estas plataformas y aplicaciones que puede utilizar un teletrabajador son las mismas que funcionan internamente en las empresas. No es muy difícil intuir entonces que el trabajo a distancia es una dinámica bastante cercana y factible en nuestro contexto y, que sus herramientas más significativas las usamos cotidianamente en el propio “mundo TIC corporativo” que ya hemos apropiado.

No obstante existe software específico de cada compañía así como bases de datos que deben ser instaladas o adecuadas en el nuevo entorno del trabajador remoto, y que implican una capacitación muy especializada.

No olvidemos que el uso de las plataformas y aplicaciones recomendadas anteriormente, así como los softwares corporativos que acabamos de mencionar, requieren de una tutoría que guie paso a paso su aprendizaje; tutoría o asistencia virtual que también hace parte de una metodología e-learning y que se puede desarrollar a través de videos, multimedias, cursos online o incluso wikis.

No podemos dejar de mencionar tampoco que el e-learning no es solo el “cómo” del teletrabajo (es decir las formulas virtuales para aplicar esta opción laboral), sino que en ocasiones se puede convertir en el trabajo en sí mismo. Puede ser el caso de tutores, administradores de cursos, expertos en contenidos, diseñadores, programadores, entre otros, quienes tienen la posibilidad de convertir su trabajo presencial en trabajo a distancia.

Mentalizados hacia una sociedad de trabajo a distancia

La experiencia del teletrabajo ya ha iniciado un significativo camino en Colombia en compañía del Ministerio de las TIC y el Gobierno Nacional, quienes le están apostando todo a esta práctica que promete mucho y brinda soluciones tangibles, sobre todo en grandes áreas metropolitanas y megaciudades. El Libro Blanco: el Abc del Teletrabajo en Colombia es una muy buena guía para comenzar este camino hacia el futuro de las empresas, pues se proyecta que para el 2020 el 50% de la fuerza laboral del país será digital.

Pero recordemos que no debemos inclinar la balanza del teletrabajo hacia una básica sustitución del espacio laboral, donde sencillamente se reemplaza una oficina por una sala de casa y se vigilan a distancia horarios y actividades diarias estrictas, pues evolucionaríamos en técnica pero no en concepto. El teletrabajo debe, más bien, direccionarse hacia un estilo, dinámica o filosofía laboral que hacia un reto de traslados y espacios. Estamos apostándole a trabajadores autónomos que cumplen metas y proyectos más que horarios y funciones rígidas; teletrabajadores en total sintonía con la empresa, plenamente dinámicos en sus actividades y prestos a utilizar la tecnología para satisfacer en tiempo real las necesidades y exigencias laborales. Todo un sistema de aprendizaje y de protagonismo virtual.

Imagen @Pixabay, distribuida con licencia Creative Commons BY-SA 2.0

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