Mapas virtuales: el escenario perfecto del Brainstorming

¿Cuántas veces hemos escuchado sobre grandes inventos que cambiaron al mundo, pero que en un inicio no fueron tomados en cuenta?

Inmersas en las historias de las organizaciones más poderosas encontramos ideas que fueron ignoradas por unos para ser exprimidas por otros, quienes sí supieron encaminar y visualizar el potencial en ellas. Apple, Google, Microsoft, Coca Cola, Intel, son corporaciones acostumbradas a no menospreciar ninguna idea, pues saben que cada descabellada propuesta puede llegar a ser la mina de oro que dé un nuevo rumbo a su negocio.

Y si las ideas se traducen en negocios y ganancias para industrias y empresas, ¿cuántas opciones de producir no se desperdician?

Gran cantidad de ideas que son potencialmente exitosas quedan flotando, aisladas en medio de inseguridades al momento de compartirlas, frustración al no lograr explicarlas, pero sobretodo, y la historia nos apoya en esta apreciación, ignoradas por ser tildadas de absurdas o incoherentes.

Las ideas más irracionales y anormales son en ocasiones las más prosperas; tenerlas en cuenta es la clave más importante para lograr el éxito al aplicar técnicas de Brainstorming o lluvia de ideas.

Ejemplos hay muchos. De seguro muy pocos publicistas hubieran apoyado la idea de The Million Dollar Homepage, llevada a cabo por un joven de 21 años quien simplemente abrió una página web en la que vendía a un dólar cada pixel para que personas y empresas expusieran allí sus anuncios publicitarios. Era una idea tan absurda como comprar un pliego de cartulina, pegarlo en alguna pared de la calle y cobrar a los transeúntes por escribir en él. Pero funcionó. 

Poniendo a prueba el Brainstorming

Alex Osborn Faickney, creador del termino Brainstorming, nos compartió en 1953 la fórmula para una solución creativa de problemas; hoy en día su teoría se potencializa en el escenario tecnológico, y ahora esta técnica enmarcada inicialmente en el ámbito publicitario vive un largo periodo de auge en prácticas empresariales, investigaciones y desarrollo de proyectos.

Un exitoso brainstorming o brain netting al interior de una empresa se enmarca en:

  • No desechar ninguna idea; no hay idea mala.
  • Las ideas expuestas no deben generar en un inicio ningún tipo de juicio. Las apreciaciones llegarán más adelante.
  • El líder debe proponer el tema central o las preguntas desde donde se direccionará la lluvia de ideas. Estas pueden buscar desarrollar un nuevo proyecto, impulsar una investigación, resolver un problema específico, entre otros intereses.
  • Se debe facilitar el cruce de ideas. En muchas ocasiones quien comparte una idea la vislumbra solo en una etapa preliminar, pero son los otros participantes quienes pueden identificar sus inconvenientes y llevarla a una siguiente fase.
  • Se debe promover y motivar el compartir ideas constantemente.
  • Los grupos entre 8 y 12 personas funcionan mejor, asimismo sucede con los conformados por integrantes de perfiles muy distintos.

Osborn no hubiera podido imaginar el “paraíso virtual” del que ahora disponemos para explotar esta dinámica; en principio podríamos decir que casi cualquier plataforma que nos permita comunicarnos y retroalimentarnos digitalmente es propicia para generar un Brainstorming. Las Wikis, las Clouds, incluso el apropiado uso de Facebook, pueden brindarnos un espacio de creación colaborativa donde las ideas se exponen y avanzan exponencialmente.

Pero para evitar el difícil entendimiento de ideas o propuestas, debemos acudir a herramientas más apropiadas y especializadas como los tableros digitales, que al permitirnos crear mapas mentales nos guiarán y evitarán la frustración.

Empresas como Bren Entertainment (especializada principalmente en la producción de largometrajes 3D) ponen a prueba estas prácticas, pues no solo tienen una sistematización propia para el Brainstorming sino que implementaron un formulario digital a través del cual se puede votar por las ideas entre los mismos trabajadores.

Mapas mentales elaborados en tableros o mapas digitales

Los mapas mentales son en esencia fórmulas de aprendizaje, y la lluvia de ideas una técnica perfecta para utilizar estas prácticas educativas en escenarios empresariales y corporativos. Al trasladar estas técnicas a las posibilidades virtuales tenemos un campo e-learning muy amplio para explorar.

Desde los mind maps se enfoca una meta o material de aprendizaje, se identifican los conceptos más importantes y se realizan conexiones entre los contenidos; en nuestro caso de Brainstorming estos mapas funcionan de manera muy efectiva para graficar, estructurar visualmente una idea y poder desarrollarla, aparte de retroalimentarla constantemente.

Cada tema que tratemos tiene su propio espacio de trabajo virtual, es decir un mapa mental, desde donde todos construyen alrededor de la idea central, desglosándola en campos de texto, gráficos, imágenes, fotos e hipervínculos, que en medio del “desorden” del hipertexto, se enlazan entre sí con conectores que dan un entendimiento jerárquico o estructural. Aquí podremos ver cómo las ideas de unos se empiezan a cruzar, validar o completar con las ideas de otros participantes.

Plataformas como Xmind, Mapmyself, o MindMeister, nos permiten proponer un tema o una idea, exponerla hipertextualmente, revisar la participación y hasta generar una presentación como resultado final del ejercicio virtual. El nivel de interacción es clave; los Brainstorming que más cobran sentido son aquellos que se editan conjuntamente online (a manera de Google Drive), factibles de cambios colaborativos y de generación de contenido constante. Otros muy amenos y amigables en su interfaz son Mindomo y Bubbl.us.

Una herramienta para no desaprovechar

Estas aplicaciones que facilitan la lluvia de ideas no solo tienen un increíble valor por sus características de software, sino no por permitir su ejecución a distancia y atemporalmente. El National Captioning Institute, por ejemplo, convocó hace algunos años a una sesión de Brainstorming a gerentes, directivos y expertos que trabajan así como ellos en el negocio de la subtitulación a nivel mundial. De esta manera por medio de un documento muy bien elaborado que contenía: las pautas para el Brainstorming; preguntas puntuales para generar ideas, como ¿de qué manera podrían lidiar de forma automática con el tiempo adicional en un evento deportivo?; y algunos requisitos básicos como tomar en cuenta el nivel de destreza del titulador, resolvieron inconvenientes en común que se presentaban en sus labores.

En el escenario educativo pero sobre todo en nuestro cotidiano vivir encontramos muchos momentos en que explicar “un algo” se vuelve imposible, y la única manera en que lo logramos es ofreciendo ejemplos o mostrando alguna imagen o gráfico.

La lluvia de ideas pude encontrar fácilmente su “Talón de Aquiles” en el enredado camino que va desde la imagen cerebral hasta la forma de expresarla y compartirla. Para evadir al máximo este difícil laberinto de comunicación e interpretación, y no echar en saco roto infinidad de ideas que podrían terminar en grandes proyectos y negocios, podemos acudir a las múltiples plataformas virtuales que no solo darán orden a nuestras ideas sino que añadirán a estas una gran porción de estética visual.
Imagen @FirmBee, distribuida con licencia Creative Commons BY-SA 2.0

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