El m-learning y su rol en las empresas

Se llama m-learning el aprendizaje que implica el uso de dispositivos electrónicos móviles. Celulares -en realidad pequeños ordenadores-, reproductores de audio, tablets, lectores de libros electrónicos o videoconsolas portátiles son los típicos aparatos que entran en juego cuando hablamos de m-learning o, para llamarlo en español, aprendizaje móvil. Estos cacharros permiten que la persona que aprende acceda a contenidos sin necesidad de estar en un aula, biblioteca o delante de un ordenador de sobremesa. Tan solo esto ya es un cambio espectacular en la forma de aprender.

Aprendizaje personal

Pero las oportunidades del m-learning van más allá del acceso a contenidos. A menudo se trata de dispositivos personales que no se usan únicamente con el objetivo explícito de aprender sino para miles de otras cosas que podríamos encajar en la categoría de aprendizaje informal. Los curiosos que antes tenían que esperar a llegar a casa o al trabajo para mirar algo en Internet, ahora lo pueden hacer en el momento en que les surja la pregunta. Que se use el mismo aparato para chatear con los amigos o la familia y también para aprender idiomas con aplicaciones como Duolingo rompe barreras ante el aprendizaje como son tener que apuntarse e ir a un curso o conseguir un libro.

Aprendizaje social

El uso original del teléfono móvil fueron las llamadas y los mensajes de texto. Hoy los Smartphones se usan más para navegar la web, leer y publicar en medios sociales, sacar y postear fotos, jugar, chatear, trackear nuestro propio comportamiento, etc. que para hablar. Pero la característica principal del teléfono móvil sigue siendo que es social en el sentido de que facilita las comunicación entre personas. Y esta característica primordial, que no deja de impregnar todo lo que sucede en el cacharro, es muy valiosa para el aprendizaje.

Aprendizaje barato

Los dispositivos móviles con conexión a Internet acercan al usuario todo el poder de la Red más allá de su ordenador de sobremesa: información localizable gracias a los buscadores y la funcionalidad de búsqueda de medios digitales, sociales, portales y sitios web, cursos gratis o económicos de las mejores escuelas y universidades, juegos para aprender. Un lector de libro electrónico permite leer cómoda y gratuitamente todos los libros en dominio público que han sido digitalizados en los idiomas que dominemos y que podemos encontrar en sitios como archive.org o gutenberg.org.

Usos en la empresa

Algunos de los usos del aprendizaje móvil en las empresas incluyen lo siguiente:

  • Gestión de la información. Personas con una carga grande de gestión de la información en su trabajo pueden trasladar parte de la misma a sus dispositivos móviles liberándose de estar sentados delante de un ordenador de sobremesa. Lo que implica lectura, selección y edición (hoy día también llamada “curación”) de la información es más trasladable, lo que implica creación de contenidos es menos trasladable ya que se hace más difícil en pantallas pequeñas y sin teclado.
  • Formación en el trabajo (“On the job training”) en forma de cursos, cuestionarios y listas de verificación accesibles desde dispositivos móviles, práctico tanto si el entorno de trabajo no incluye ordenadores de sobremesa (personal de tienda, almacén, transporte, cuidados personales, etc.) como si los incluye,
  • Formación justo a tiempo (“Just in time”) enfocada a resolver problemas concretos o actualizar un conocimiento por ejemplo mediante comunicación con un tutor remoto en el período de aclimatación a un puesto de trabajo.
  • Soporte continuo de desempeño mediante acceso inmediato a recursos y herramientas para mejorar procesos, por ejemplo acceso fácil, cómodo y rápido a la base de conocimiento de la empresa.

Conclusión

Los dispositivos móviles personales a menudo se asocian a distracción y pérdida de productividad en el trabajo llegando incluso a casos en que se prohíbe el uso de los mismos. Craso error. Las empresas inteligentes ven en ellos aliados para crear o fortalecer una cultura del aprendizaje en la empresa, una cultura en que las personas buscan consultar desde sus móviles la base de conocimiento de la empresa para verificar o mejorar un proceso, aprovechan los ratos libres para formarse leyendo o ejercitando una habilidad con ayuda de una aplicación o juego móvil y, en general, ven en su teléfono móvil, tablet y lector de libro electrónico herramientas para formarse y prevenir la obsolescencia profesional.

Imagen destacada: @Johan Larsson, distribuida con licencia Creative Commons BY-SA 2.0

1 comentario a esta entrada.
  1. Muy interesante el artículo, gracias por compartirlo. En efecto, si las empresas actuales crearan inicialmente su base de conocimiento (paso que muchas de ellas no lo han hecho), imaginemos el potencial para aprovecharlo a través de estos dispositivos móviles.

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