Tecnología y neurociencia ¿qué papel juegan en la educación?

Nuevos conceptos y metodologías han surgido gracias a la neurociencia y la tecnología. Desde hace años, existen diversas metodologías para enseñar en colegios y universidades de modelos de aprendizaje y habilidades cognitivas; las cuales se encargan de crear un pensamiento en conjunto para las operaciones mentales. Cada alumno integra la información adquirida a través de sus sentidos, en una estructura de conocimiento que tenga sentido para él.

Observamos que los estudiantes tienden a ser asépticos a la enseñanza tradicional. Los llamados “Millenials” son curiosos, intrépidos e incluso están comenzando a adquirir conocimientos a través de internet y de las nuevas tecnologías que tienen a la mano. La educación virtual ahora ha sido implementada en las mejores universidades del país brindando así, una solución a la apretada agenda de muchas personas que desean capacitarse e incluso, muchas empresas lo están incorporado a medida de las necesidades de sus empleados, y sobretodo, de sus presupuestos.

Los modelos de aprendizaje se han reinventando y la tecnología se ha convertido en un pilar fundamental para este proceso.

Más allá de la tecnología, la neurociencia…

Por lo que, más allá de la tecnología, la neurociencia se encarga de estudiar la funcionalidad de diferentes regiones del cerebro que se utilizan para generar un estilo de aprendizaje.

Según estudio por futurelab sobre neurociencia, indica que en algunos casos se puede llegar a categorizar a los estudiantes en su forma de aprendizaje de “izquierda-brained” o “derecha-brained’; o como aquellos que perciben la información y la entienden por la parte “visual”, “auditiva” o de manera “cinestésica’.

Las técnicas de neuroimagen

Imágenes por resonancia magnética funcional, logran generar imágenes estáticas de acuerdo a la actividad que puede estar haciendo el cerebro. Además, el rendimiento en la mayoría de las tareas diarias, incluyendo el aprendizaje, requiere de muchas regiones activas en ambos hemisferios para trabajar juntos en paralelo. En simples términos, la actividad cerebral en cualquier momento se está produciendo, a mayor o menor medida, por todo el cerebro.

Durante años, las implicaciones de la pedagogía tradicional han sido derivadas de modelos clásicos de enseñanza y estilos de aprendizaje que no se han asociado con la investigación psicológica, esto ha marcado estilos de aprendizaje como “esfuerzos inútiles”, según lo indica la investigación por parte del equipo futurelab.

Otros tipos de formación académica

Más allá de gravarse conceptos, definiciones, fórmulas, entra otras, han sido decepcionantes en su capacidad para mejorar la función cognitiva, sabemos que la estimulación cognitiva (por ejemplo, la lectura y la socialización) llega a ser de lo más efectiva posible, y puede ayudar a generar estructuras mentales mucho más fuertes.

Esto puede incluir la capacitación o aprendizaje a través de internet y de los medios tecnológicos como una forma eficaz de aprendizaje. La tecnología permite guiar el cerebro por todas sus regiones hacia un aprendizaje mucho más integral e incluso, para el caso de las personas de la tercera edad, ayuda a ralentiza la enfermedad de Alzheimer, por lo que el cerebro en cada momento se está ejercitando.

El paradigma en la educación

Existe un gran paradigma en la educación, ya que para unos “aprender” es memorizar conceptos, ideas, números, fórmulas y demás; que a groso modo no servirán de nada si no se tiene un mapa mental o una estructura de cómo hacer o de cómo ejecutar un proyecto o una idea si solo se memoriza lo básico. Teniendo para ello, programas de educación para detectar el aburrimiento de los estudiantes.

Aunque para otros, “aprender” es experimentar, caer en los errores, hacerlo de nuevo, volver a caer y llevar a cabo una gran idea o proyecto. Entonces, el aprendizaje se extiende mucho más allá del concepto de “memorizar”. De hecho, el aprendizaje puede ser tomado desde una perspectiva social, ya que la enseñanza se puede generar dentro de complejidad absoluta para encontrar soluciones de la mejor forma posible. Los neurocientíficos están comenzando a estudiar estos aspectos sociales del aprendizaje, donde la tecnología juega uno de los papeles más importantes allí porque ahora, hace parte inherente de nuestras vidas.

Mientras que la neurociencia enfatiza sobre los procesos neuronales que dan lugar a los procesos mentales, la investigación educativa por su parte, enfatiza cómo la interacción social influye en nuestra mente. Más exactamente, hay una interacción bidireccional entre nuestra biología y nuestro entorno social ligado a nuestra mente como un concepto esencial para la comprensión de la influencia entre el cerebro y el comportamiento para el aprendizaje. Porque a fin de cuentas, para aprender, se necesita de intensión, dedicación, perseverancia y disciplina.

La tecnología y la neurociencia son dos campos que van de la mano, y rápidamente se ha creado un movimiento hacia las empresas que, en algunas áreas de interés educativo, ya están entrelazando la tecnología y sus procesos para el aprendizaje de sus empleados.

A futuro, la educación se centrará más en los procesos cognitivos derivados de la neurociencia

La neurociencia como tal, se debe alinear con las metodologías de enseñanza por parte de los maestros de clase, quienes se deben alejar de los antiguos modelos de enseñanza, para generar cognitivamente habilidades y estructuras de pensamiento en sus alumnos.

Esto se encuentra directamente entrelazado con los avances tecnológicos y de información existen hoy en día a través del internet. Sin embargo, algunos expertos en el tema de neurociencia citan que:

“Ningún conocimiento humano debe quedar al alcance de cualquiera

Y ante esto, se necesita una capacidad enorme de especialización, lo cual, genera una mayor demanda educativa de nuestra capacidad para manipular la información en un sentido más amplio, en lugar de practicar solamente la codificación y recuperación de los contenidos existentes.

La neurociencia y su convergencia con la tecnológica

Factores como la emoción, la sorpresa y las experiencias, son algunos de los ingredientes más importantes a sumar para el aprendizaje. Si bien la neuroeducación puede ayudar a guiar a los maestros para mejorar sus procesos de enseñanza, es necesario vincular más tecnología en las clases, creando nuevos entornos y campos de educación.

Un claro ejemplo de esto es la gamificación como herramienta; desde pequeños estos dispositivos nos han generado grandes emociones de triunfo, derrota y competitividad, al igual que de sorpresa, retos, misterios e incluso, roles dentro de una u otra sociedad. Esta práctica se ha convertido en un proceso natural de aprendizaje ya que el cerebro tiene un papel activo y de concentración durante todo el recorrido del video juego.

Hoy en día, existen simuladores de realidad aumentada que se pueden convertir en una parte esencial en el aprendizaje, ya que estimula los sentidos y logra que la atención se eleve hasta su punto más alto. Ahí es donde se puede generar la verdadera enseñanza, o aprendizaje; para destacar la importancia de la educación en una sociedad digitalizada.

 

Imagen: @Benjamin Golub, distribuida con licencia Creative Commons BY-SA 2.0

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