Electronic government y su relación con el IoT

El electronic government o gobierno electrónico es el que fomenta la transparencia y la transformación digital en el sector público. El gobierno junto con la administración electrónica y los ciudadanos deben estar preparados para el flujo de información y una democracia jurídica.

Lo que resulta ser un panorama interesante para el e-government al hacer uso del Internet de las Cosas (IoT) con el acceso de aparatos interconectados; ya que estos les permiten hacer un análisis de datos para la toma de decisiones.

Hasta aquí tenemos un escenario ideal, donde ciudadanos, de forma puntual o a través de la información que producen cada día, se convierten en fuente para entender mejor su contexto. De modo que las entidades públicas puedan disponer todos sus recursos para identificar problemáticas y proveer soluciones coherentes con las dinámicas de cada grupo de personas.

Lo cierto es que para que este escenario se haga posible hace falta algo dentro del electronic government. Es así, como los gobiernos de América Latina han venido trabajando en la interoperabilidad.

Como lo define el Portal de Administración Electrónica del Gobierno de España, la interoperabilidad es:

«La capacidad de los sistemas de información y de los procedimientos a los que éstos dan soporte, de compartir datos y posibilitar el intercambio de información y conocimiento entre ellos».

Electronic government para ciudadanos conectados

De nada servirán los datos provenientes de 30.000 millones de aparatos conectados suministrando información en tiempo real; si no existen plataformas marco orientadas a responder a fines específicos en función del desarrollo social y económico.

Así nacen las estrategias de gobierno electrónico y gobierno digital de distintos países; que de cara a los ciudadanos están agilizando las gestiones ante el sector público al permitir tramitarlos vía web. Pero que frente a las entidades y los tomadores de decisiones, suponen más desafíos que el simple hecho de crear un sitio web que integre formularios de consulta.

Piense que usted necesita tramitar su cédula o documento de identidad en línea. El proceso debería ser tan sencillo como entrar a la web de la Registraduría y hacer su solicitud completando algunos datos. Pero,

  • ¿Qué pasa si el trámite se está haciendo para suplantar su identidad y cometer un delito?
  • ¿Cómo podría la Registraduría verificar que quien diligencia el formulario sí es el titular de ese documento?
  • ¿Cómo además me garantiza la entidad que mi información puede ser cotejada en tiempo real pero que a la vez está segura frente a posibles filtraciones?

Para ejemplificar los principios básicos de un proyecto de electronic government (y eso que todavía no se incluye la analítica de grandes cantidades de información proveniente de IoT), usaremos como caso de referencia la Estrategia Gobierno en Línea (GEL) de Colombia.

Estrategia de Gobierno en Línea de Colombia (GEL)

GEL busca «construir un Estado más eficiente, más transparente y más participativo gracias a las TIC»; trabajando a partir de cuatro ejes temáticos:

  1. TIC para el gobierno abierto (participación ciudadana en la toma de decisiones)
  2. Tecnologías de información para servicios (trámites y servicios en línea)
  3. TIC para la gestión (gestión administrativa de entidades públicas),
  4. Seguridad y privacidad de la información (protección de datos de los ciudadanos).

Cada uno de estos ejes funciona de forma integrada y depende de la arquitectura del Estado; es decir, de los principios de interoperabilidad que enmarcan a todas las entidades. Para que el flujo de información sea no solo oportuno sino pertinente.

¿Cuáles son los dilemas?

Lo más complicado puede ser integrar las bases de datos de cientos de entidades públicas, que luego se alimentarán también del flujo de big data asociado al IoT. El punto final del electronic government en la cadena, son los grandes esfuerzos para sacar provecho de la gestión digital: los ciudadanos.

Ya no se trata solo de garantizar acceso a Internet a través de conexiones estables; lo importante es que los ciudadanos entiendan cómo usar las herramientas digitales para hacer efectivas sus gestiones ante el Estado. Que también entiendan cuáles son esas gestiones públicas y cómo el gobierno podría brindarles soluciones desde sus distintas entidades.

En el universo idílico del futuro digitalizado, las rutas de transporte público se actualizarán en tiempo real en función de la cantidad de usuarios que se dirigen a un lugar. O se encenderán las luces de las calles según se prevea el desplazamiento de un grupo de ciclistas.

Lo cierto es que todavía estamos lejos de ese universo. Por lo que en los electronic government, antes de poder tomar decisiones basadas en el interminable flujo de datos arrojados; los gobiernos deberán tomar decisiones cercanas al 2.0, incluso al 1.0, para que los ciudadanos ejerzan sus derechos en línea.

Imagen: @NEC Corporation of America, distribuida con licencia Creative Commons BY-SA 2.0

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