El impacto del Internet de las Cosas y la adopción masiva por parte de los consumidores

La creciente proliferación del Internet de las Cosas (IoT) ha creado una revolución tecnológica que afectará todo lo que hacemos hoy en día y con ella, una ola gigantesca de oportunidades y retos para las empresas en los negocios digitales los cuales incluirán nuevas formas de generar valor y nuevos desafíos que invitan a explorar la tecnología con base en su conexión y el uso que le da el consumidor.

El IoT se entiende como la relación directa entre los productos tecnológicos y el internet para estar conectados en función a un software que, en esencia, se enfoca a la creación de dispositivos de uso diario que son capaces de intercambiar automáticamente información a través de una red. A futuro, esta implementación tendrá un impacto en nuestra vida cotidiana, cambiando la forma en que controlamos el tráfico, el clima, la contaminación y el medio ambiente.

Esto ya no es un secreto y está sucediendo a nuestro alrededor. Los dispositivos inteligentes se están convirtiendo cada vez más en productos integrados a nuestro diario vivir. Ya sea que se trate de una lavadora que puede subir sus diagnósticos a la nube para que el técnico esté atento a su reparación o ahora bien, con los wearables, donde el reloj esté pendiente del ritmo cardiaco, el nivel de azúcar en la sangre o medir la tensión de cada persona. Entre otros ejemplos se encuentra la Nike Fuelband, Google Glass y Fitbit.

Por otro lado y a nivel industrial, este tipo de conexiones permite monitorear y seguir en tiempo real procesos logísticos, a nivel de salud logra incorporar sensores en sistemas de monitoreo remoto en pacientes y en diferentes industrias generar soluciones a procesos mecánicos. Según la consultora Gartner, se espera que para el 2020, se conecten más de 26 billones de objetos a Internet. Eso es casi 4 objetos por habitante de todo el planeta.

La evolución del IoT siempre ha estado estrechamente vinculada a la transformación del consumo de dispositivos digitales junto con la comunicación móvil, la cual, ha trascendido a tomar el control haciendo que estos mismos dispositivos se comuniquen entre sí automáticamente. Este proceso ha creado una adopción masiva por parte de los consumidores y marcas. Y es aquí donde se logran crear nuevas oportunidades comerciales para radicar infraestructuras tecnológicas a través de software y el análisis de datos a las tendencias de consumo.

Estamos viviendo una adopción digital y tecnológica, donde las marcas comenzarán a generar soluciones en sus productos en pro del bienestar de sus consumidores, creando nuevas estrategias y usos más inteligentes de sus mismos productos.

El impacto del Internet de las Cosas generará:

  • Vínculos de seguridad e identidad
  • Representación e interpretación mejor del IoT
  • Se crearán obstáculos entre lo análogo y digital, donde la creatividad y recursividad tomarán protagonismo
  • Observaremos una creación de valor a partir de la investigación a través de datos de consumo.

Observemos ahora la siguiente tabla, donde se proyectan las conexiones a la tecnología por parte de los consumidores

Consumidores wearables

Fuente: acquitygroup.com / The Internet of Things: The Future of Consumer Adoption

Esto quiere decir que las empresas deben descubrir cómo crear la siguiente generación de productos y servicios para los clientes antes que los competidores lo hagan. Aunque se debe reconocer que ya se encuentran algunos avances como lo es el Big Data y Smart Data que se enfocan en hacer sentir al consumidor una persona especial, reconocida, valorada y escuchada para actuar en consecuencia y generar satisfacción.

Hacia la adopción masiva del IoT frente a los Negocios Digitales

El Internet de las Cosas es una tecnología clave para los negocios digitales. Las empresas que realizan la fusión de los mundos, entre lo físico y lo digital, deben dominar aprovechar las estrategias generadas entorno a el IoT.

De este modo, las empresas se presentarán con una amplia gama de oferta y oportunidades que se traducirá en importantes beneficios tal como lo describe la consultora Gartner:

  • Las mejoras en el modelo de negocio global: Incluyendo la estructura de costos, los canales y el calendario de los flujos de ingresos.
  • El aumento de la eficiencia operativa: una supervisión más efectiva, el control y la utilización de los activos.
  • Mayor atención a los resultados: En lugar de vender un activo, una empresa puede vender su resultado final. Esto puede implicar el cambio a pagar por uso de mecanismos de distribución.

Si bien la adopción de la tecnología de consumo será mayor en el corto plazo y la adopción generalizada será inevitable durante los próximos cinco años, es necesario facilitar el intercambio de datos en el momento de consumo y tener acceso a la información con respecto a cómo, dónde y por qué los productos están siendo comprados y usados, esto podrá adaptar mejor los esfuerzos de marketing hacia los clientes. De este modo las organizaciones dirigirán sus esfuerzos hacia un “Smart Social CRM” donde el Internet de las Cosas será capaz de hacer algo más que simplemente recoger y organizar los datos de los clientes y lograr analizar de manera eficiente e instantánea los deseos y necesidades de los consumidores.

Actualmente los modelos empresariales en cuanto al IoT son inmaduros, con una minoría de empresas que experimentan con la tecnología. A pesar de esta falta de madurez, ahora las empresas tendrán que hacer planes y preparativos ante lo que se avecina o por otro lado, arriesgarse a quedarse atrás frente a sus competidores.

Imagen @Polisea, distribuida con licencia Creative Commons BY-SA 2.0

Déjanos un comentario

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.

SUSCRÍBASE A NUESTRO NEWSLETTER