Interoperabilidad y estándares en eHealth: ventajas para las organizaciones de salud

La interoperabilidad, ha evolucionado y va más allá de un aspecto específicamente tecnológico, partiendo de la capacidad que tienen dos o más sistemas para intercambiar datos entre sí a enfocarse en la competencia y capacidad de las organizaciones para interactuar con otras de diversos dominios y heterogéneas buscando alcanzar objetivos comunes, de mutuo beneficio, acordados de manera conjunta y planeada, recurriendo a la puesta en común de información y conocimiento entre las organizaciones, a través de sus procesos, mediante el intercambio de datos entre los respectivos sistemas TIC. En otras palabras, la interoperabilidad es una propiedad que se refiere a la habilidad de organizaciones, personas y tecnologías para trabajar juntos intercambiando información, conocimiento y servicios.

La interoperabilidad es por lo tanto dependiente de la tecnología para su propósito de intercambiar información y utilizar la información que ha sido intercambiada. El intercambio de información es lo que se conoce como la interoperabilidad sintáctica, operativa o funcional, condición necesaria para posteriormente interpretar y utilizar la información transferida que es lo que se denomina interoperabilidad semántica.

Para que diferentes sistemas puedan intercambiar información, por ejemplo de un paciente, se necesita que la información se transfiera de un sistema a otro, lo cual en algunas ocasiones se realiza a través de interfaces específicas, adaptadas y personalizadas, sistema a sistema. Pero en este modelo de interfaces específicas, a medida que crecen los sistemas que deben interoperar, crece de manera exponencial el número de interfaces adaptadas a implementar, situación que tiende a ser difícil de  mantener en el tiempo y con limitaciones de escalabilidad.

Estándares como solución a la demanda de interoperabilidad

La necesidad de sistemas interoperables es evidente en cada parte de las organizaciones del sector salud, pues se requiere un constante intercambio de información entre los profesionales de la salud, entre instituciones prestadoras de servicios, aseguradoras y gobierno, entre el personal médico y los pacientes, entre sistemas auxiliares de imagenología y laboratorios con sistemas de registros clínicos electrónicos y entre estos con sistemas de salud pública, solo por mencionar algunas interacciones.

En consecuencia, la comunicación efectiva entre dichos actores requiere que se comparta un marco de referencia común que permita la interacción y coordinación de la atención. Marco de referencia proporcionado por los estándares, los cuales ofrecen uniformidad en la denominación de los componentes del sistema de salud ya sean diagnósticos, personas, procedimientos, intervenciones y la forma de ser transmitidos, para garantizar que los datos, en una parte del sistema de salud, estén disponibles y tengan significado no solo a través de la variedad de escenarios clínicos y de salud pública, sino también a nivel administrativo.

Niveles y tipos de interoperabilidad en e-Health

Tanto para la interoperabilidad sintáctica de la cual hacía mención anteriormente, y que se refiere a la estructura de la comunicación, como para la interoperabilidad semántica que hace referencia al significado de la comunicación, el sector salud ha desarrollado y apropiado estándares para varios propósitos relacionados con mensajería, terminología, documentos, esquemas conceptuales, aplicación y arquitecturas.

En mensajería por ejemplo, se han desarrollado estándares que definen el formato y la estructura de elementos de datos para facilitar la consistencia de transacciones entre diferentes sistemas. Entre estos encontramos HL7 V2.X, HL7 V3 para intercambiar datos demográficos, clínicos y administrativos. DICOM (Digital Imaging & Communications in Medicine), por su parte define la forma para comunicar imágenes diagnósticas y datos asociados a éstas. ASC-X12 ha sido diseñado para intercambiar tramitaciones, elegibilidad de pacientes y pagos de prestaciones. Otro ejemplo de estos es IEEE 1073 el cual determina mensajes para intercambiar datos con equipos de instrumentación biomédica.

Con respecto a estándares de terminología o datos en salud, que agregan el componente semántico, se han desarrollado vocabularios y códigos para etiquetar conceptos clínicos tales como enfermedades, listas de problemas, diagnósticos, fármacos, técnicas y procedimientos, determinaciones analíticas y laboratorios, entre otros. CIE-10 o la Clasificación Internacional de Enfermedades, define un catálogo de diagnósticos y procedimientos para fines estadísticos, facturación, costos y tramitaciones. LOINC está más orientado a pruebas de laboratorio, métricas y observaciones clínicas. SNOMED CT, es una gran ontología de conceptos biomédicos con descripciones, relaciones y gramática para construir expresiones clínicas, quizá el sistema de terminología más completo en salud. UMLS (Unified Medical Language System), entra en esta categoría integrando vocabulario y estándares en múltiples idiomas para habilitar interoperabilidad en salud. Así mismo se han desarrollado estándares de índole nacional, donde en Colombia particularmente se desarrolló CUPS (Clasificación Única de Procedimientos en Salud) y CUM (Codigo Único de Medicamentos), que serían equivalentes en otros países principalmente Estados Unidos al CPT (Current Procedural Terminology) y NDC (National Drug Codes) respectivamente.

Entre los estándares de documentos que indican el tipo de información que debe incluirse en un documento, cómo este se estructura en secciones de contenido, además de definir la taxonomía de documentos que junto a una serie de datos configuran elementos de información de salud, se encuentra el estándar HL7 CDA (Clinical Document Architecture), el CCDA (Consolidated CDA), y el CCR (Continuity of Care Record) que define una vista consolidada o sumario de información de salud de un paciente incluyendo alergias, tratamientos, plan de cuidados y lista de problemas activos, para compartir información entre los profesionales de salud.

En los estándares conceptuales, que facilitan un intercambio de datos entre múltiples sistemas (con independencia de su plataforma tecnológica), sin perder su significado ni el contexto donde se han producido y que además, suministran el esquema para definir cualquier actuación clínica: quién participa, qué hace, cuándo, dónde, cómo lo hace y para qué; encontramos principalmente el HL7 RIM o Modelo de Información de Referencia que facilita la construcción de artefactos de interoperabilidad; normaliza la definición de modelos de datos a partir de un metamodelo y facilita una interoperabilidad semántica computable, el CEN 13606 el cual es un esquema dual con un Modelo de Información de Referencia y un modelo de dominio basado en arquetipos de información clínica y OpenEHR estándar abierto, que define  especificaciones de funcionalidad y modelos de información y de conocimiento clínico.

En cuanto a estándares de aplicaciones, que determinan cómo implementamos las reglas de negocio, la manera en que distintas aplicaciones pueden interactuar, y facilitan perfiles de integración y la federación de identidades para autentificar usuarios y para consolidar vistas de información a través de múltiples bases de datos no integradas, tenemos HL7 CCOW (Clinical Context Object Workgroup), Arden Syntax para representar y compartir conocimiento médico a ser usado por sistemas de soporte a decisiones clínicas, e IHE (Integrating the Healthcare Enterprise) que define perfiles de integración como guías de buenas práctica para resolver escenarios de interoperabilidad, certificando el alineamiento de las aplicaciones a sus perfiles de integración.

En conclusión, la interoperabilidad es un medio para un fin y no un fin en sí mismo, que se potencializa y hace eficiente con el uso de  estándares. Si bien enuncié algunos estándares, en salud existe un número importante de estos, al punto que han complejizado las decisiones interoperabilidad en salud. Finalizo, no sin antes resaltar, que a nivel país es imperativo contar con un framework de interoperabilidad que establezca políticas, estándares y guías que fundamenten la forma en la que los diversos actores en salud deben intercambiar información, conocimiento y servicios.

Imagen por @quinn.anya, distribuida con licencia Creative Commons CC BY-NC-SA 2.0

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