Sector turístico: ¿cómo sacarle el máximo provecho al Big Data?

El turismo es una industria en crecimiento y las nuevas tecnologías de la información han proporcionado una oportunidad nunca antes vista.

El modelo comercial actual esta enfocado en crear relaciones más eficientes, innovadoras y humanas con los clientes, por esta razón la recolección de datos, gestión e interpretación de datos está tomando un papel protagónico para definir los modelos de negocio.

El viajero 2.0 busca un experiencia personalizada, donde reciba recomendaciones, motivaciones, y consejos a través de internet. La búsqueda de páginas web y de blogs con opiniones de otros viajeros le permiten crearse una idea acerca de la experiencia que va a obtener y  de cuanto cuesta, planifica desde su computador o dispositivo móvil su itinerario, puede comprar entre diferentes ofertas, hacer reservas de transporte, de alojamiento y comparte todas las etapas de su viaje a través de redes sociales, lo que genera reconocimiento social dentro de todo su grupo de amigos o seguidores.

Toda esa actividad en internet genera una huella digital a la cual se le puede hacer seguimiento. Desde el momento en el que utilizan el computador para realizar búsquedas especificas, comprar tiquetes aéreos, hacer reservas en hoteles, alquilar transporte, o consumir cualquier tipo de servicio, el sistema  puede registrar cualquier elección hecha por el cliente.

La recolección de datos trae grandes ventajas ya que permite conocer de primera mano las preferencias y gustos de los consumidores, además de obtener datos geográficos, el clima, las tendencias en un determinado lugar, información procedente de redes sociales y de correos electrónicos.  A esto se le puede sumar las aplicaciones móviles ya que por medio de estas los viajeros dan opiniones, valoraciones y puntuaciones acerca de los servicios y la experiencia recibida en tiempo real.

Gracias a la tecnología Big Data, la toma de decisiones estratégicas se hacen más sencillo para los empresarios, ya que las acciones de marketing se toman en función de las valoraciones dadas por los mismo clientes. En la actualidad el sector turístico tiene la oportunidad de crear servicios y productos personalizados que responden a necesidades especificas además que permite redefinir la ejecución de estrategia de manera rápida y efectiva.

El Big Data permite establecer con precisión cual ha sido el número real de clientes, además cuánto tiempo paso en ese lugar, cuánto dinero gasto, cuáles son sus gustos y necesidades según su país de origen; eso permite tener más control en las ofertas o planes que se ofrecen. A su vez, con el análisis apropiado del Big Data se puede optimizar la gestión turística para ofrecer una experiencia de viaje más cercana a los gustos y comportamientos de los viajeros.

Big Data y Smart Cities

Sin duda, una de las grandes oportunidades que ofrece el Big Data es el desarrollo de las Smart Cities o destinos inteligentes. Estos territorios cuentan con un infraestructura tecnológica avanzada que permite el desarrollo sostenible y facilita la experiencia e interacción del visitante.

“Ciudades como Columbus (Estados Unidos), Masdar (Dubai) o Londres (Inglaterra), o como los municipios turísticos españoles de Barcelona, Málaga y Santander han planificado sus sistemas de Smart City para informar a residentes y turistas, en tiempo real, de los itinerarios y esperas de metro y autobuses; comunicar el grado de ocupación de los aparcamientos públicos; avisar a los empleados locales del momento más óptimo para regar los jardines de acuerdo, además, con los datos pluviométricos obtenidos; o reducir la iluminación de ciertas vías cuando no se detecte actividad o cuando la luz del sol sea suficiente”. (Big Data: Retos y oportunidades para el turismo, 2014)

Estos espacios generan la participación y la recolección de información desde antes desde la llegada del turista, durante su estancia, y después de irse. Además se puede hacer seguimiento al turista a través de una red completa de sensores y dispositivos conectados a internet que estimulan la cooperación, competitividad y la innovación.

La recogida de datos permite, pues, optimizar los resultados de la gestión turística de un destino concreto al ofrecer al turista lo más cercano a lo que desea tras conocer su comportamiento y sus necesidades. Algunas de las prácticas novedosas que ya se llevan a cabo son:

  • Predecir el precio de los vuelos en un periodo de tiempo entre 7 y 10 días para ofrecer la tarifa más conveniente a los clientes
  • Usar la tecnología Big Data como base del sistema de gestión de ingresos a nivel corporativo.
  • Mejorar el negocio a partir de la experiencia del cliente y estrechar más la relación con el mismo
  • Unificar los datos a través de múltiples sistemas para aplicar las medidas necesarias y ofrecer los productos que interesan a cada segmento (todavía en vías de desarrollo).

Desafíos que quedan por resolver

Pese a las muchas bondades que presenta Big Data para el sector del turismo, quedan todavía algunas cuestiones por mejorar, como por ejemplo:

  • La fragmentación de los datos en múltiples sistemas
  • La coexistencia de arquitecturas de gestión de Big Data y arquitecturas tradicionales
  • La escasez de profesionales con conocimientos de Big Data en comparación con la amplitud de empresas dedicadas al sector del turismo

El respeto a la privacidad del cliente con el uso de los datos obtenidos, utilizándolos solo de forma responsable para el interés concreto y constructivo de elaborar ofertas personalizadas para la facilidad y el beneficio del usuario sin vulnerar su privacidad.

Imagen: @Moyan_Brenn, distribuida con licencia Creative Commons BY-SA 2.0

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