Tecnología y retos aplicados para las instituciones prestadoras de salud

Todos los hospitales, clínicas y centros donde se prestan servicios médicos, llamadas Instituciones Prestadoras de Salud o IPS, tienen la obligación de ofrecer a la comunidad unos estándares de calidad mínimos en cuanto a su recurso humano, infraestructura, tecnología y servicios asistenciales por mencionar unos cuantos. Esto también implica que todas las decisiones deberían responder a criterios de efectividad clínica, equidad y costo-efectividad. Así mismo debe existir un flujo lógico de información tal que permita el seguimiento, monitoreo y evaluación de los servicios prestados.

En Colombia, en consecuencia al Sistema de Seguridad Social en Salud, se dispone del Sistema Obligatorio de Garantía de la Calidad. Este sistema está compuesto por:

  • Sistema único de habilitación: de obligatorio cumplimiento y que establece unos requisitos mínimos y básicos para entrar en funcionamiento.
  • Auditoría para el mejoramiento de la calidad: establece un mecanismo para el seguimiento de los estándares de calidad establecidos.
  • Sistema de información para la calidad: Acciones de inspección, vigilancia y control del contenido, calidad y reporte de la información en salud.
  • Sistema único de acreditación: “proceso voluntario y periódico de autoevaluación interna y revisión externa de los procesos y resultados que garantizan y mejoran la calidad de la atención del cliente en una organización de salud, a través de una serie de estándares óptimos y factibles de alcanzar, previamente conocidos por las entidades evaluadas”.

El reto: las tecnologías al servicio de la salud

Ahora bien, considerando el uso de las Tecnologías de Información y Comunicación, ¿de qué manera se tiene previsto la actualización del modelo del Sistema Obligatorio de Garantía de la Calidad?

Frente a habilitación, la Telemedicina es el único componente de la eSalud mencionado como una de las modalidades para la prestación de servicios. Es decir, para prestar un servicio de salud dado a través de Telemedicina, se debe habilitar dicho servicio mediante el cumplimiento de una serie de condiciones preestablecidas.

Frente a acreditación, aun cuando se supone que es un peldaño más en el nivel de exigencias de estándares de calidad en salud, apenas se mencionan explícitamente la Historia Clínica Electrónica en uno de ocho estándares macro: Grupo de estándares de gestión de tecnología y a las Tecnologías de Información y Comunicación, se las mencionan igualmente en uno de ocho: Grupo de estándares de gerencia de la información.

Lo anterior es interesante puesto que, por ejemplo, es previsible que las TIC, particularmente los teléfonos celulares e internet, están en pleno uso -y abuso- entre los profesionales de la salud y demás trabajadores al interior de las IPS. Por otro lado, la toma de decisiones en salud basados en evidencia más y más usan fuentes alternas a las Guías de Práctica Clínica (en donde las usan, claro, porque en muchas IPS apenas tienen algunos protocolos de diseño propio) como lo son los softwares de apoyo a la decisión clínica. Esto sin mencionar el uso de plataformas tecnológicas para el entrenamiento de personal y la comunicación remota del personal.

En esa medida, es evidente que el proceso, hace un tiempo futurista y hasta de ciencia ficción, de la eSalud, del concepto a la práctica; ya se ha empezado a dar dentro de los hospitales, clínicas y centros médicos sin realmente una norma o un estándar, sin regulación ni indicadores de seguimiento, impacto y calidad. ¿Por qué? Porque el Sistema único de habilitación considera que sólo existe la Telemedicina, porque el Sistema único de acreditación considera como tecnología sólo la Tecnología Biomédica (y no los medicamentos, las vacunas, las TIC en la salud y todas las demás), porque acreditación sólo hace una corta mención al tremendo proceso que implica la transición de la Historia Clínica física a la electrónica (que también tiene harto de físico) y deja apenas en el estándar 143 de un total de 153 una aparte al uso de las TIC.

¿Cuál es el impacto de no hacer un seguimiento, de no disponer de una estructura de estándares y evaluaciones a las actividades que hoy se dan de eSalud dentro de las IPS? ¿Será que las mismas instituciones desarrollarán sus propios mecanismos para seguirle la pista, entre muchos otros, al uso de celulares entre médicos?

 

La eSalud no está llegando a las Instituciones Prestadoras de Salud (EPS). Ya llegó. ¿De qué manera? A través de los mismos usuarios que buscan alternativas para comunicarse con sus médicos, organizaciones y entre ellos mismos: ¿nunca han visto a pacientes intercambiando contactos en las salas de espera?, a través de las organizaciones que en la búsqueda de ser más competitivos emplean plataformas variadas para mejorar los servicios que ofrecen: ¿cuántas citas médicas se piden hoy en día a través de un servicio web?, de los trabajadores de la salud que no toman sus decisiones aisladamente sino a través de comités virtuales montados al afán en WhatsApp: como el grupo en Facebook de Ingenieros Biomédicos que es todo un éxito. Y sí, bueno, también la Historia Clínica Electrónica y la Telemedicina. Sin embargo, aún lo regulado es esto último mientras que lo primero bulle infiltrado hace rato. Así es la vida.

Imagen @Prevención Fremap, distribuida con licencia Creative Commons BY-SA 2.0

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