Productividad: 8 claves fáciles para un entorno laboral eficiente

Los avances tecnológicos han acelerado el ritmo con que suceden los cambios en el mundo; Internet, la nube, el big data, la inteligencia artificial y el uso de dispositivos móviles han transformado la forma de trabajar y de consumir. Las grandes empresas cuentan hoy con innumerables recursos para aumentar la productividad empresarial; sin embargo, muchos están desilusionados porque el rendimiento no ha crecido de acuerdo con sus expectativas. ¿Cómo puede el entorno empresarial ayudar a incrementar la productividad?

La productividad empresarial, entendida como la relación entre la cantidad de producción obtenida y los recursos utilizados (recursos humanos, capital, tecnología, máquinas y equipos), hoy enfrenta una paradoja; a pesar de las grandes innovaciones tecnológicas (smartphone, Internet de las cosas, Business Intelligence y realidad aumentada), la productividad empresarial crece a un ritmo menor que su crecimiento histórico.

De acuerdo a Syverson del ¿Por qué la tecnología no ha acelerado la productividad? en Chicago Booth Review, las cifras del Foro Económico Mundial, sobre la tasa de productividad entre los años 2010 y 2014 cayó cada año en un promedio de 0,9 %. Algunos estudios señalan que la tasa de productividad de los Estados Unidos se encuentra en 1,2 % anual; muy por debajo del crecimiento promedio de 2,5 % que experimentó entre los años 1991 y 2007.

Esta situación ha llevado a los líderes de las grandes empresas a replantear las formas en que están llevando sus procesos de cambio; hay coincidencia en señalar que los aspectos de la cultura empresarial son claves para mejorar la productividad global; la cultura define cómo las personas hacen las cosas.

Importancia de un ambiente empresarial de alta productividad

El ambiente general del lugar de trabajo es vital para construir una empresa de éxito. Un entorno poco adecuado puede afectar la productividad de los empleados y dañar la relación con clientes, socios y proveedores. En cambio, los ambientes de alto rendimiento se caracterizan por su liderazgo y la motivación de los empleados por alcanzar los objetivos y hacer crecer a la empresa.

Sin embargo, lograr un ambiente empresarial productivo no es un asunto fácil. El hombre es el factor productivo más importante, su participación condiciona a todos los demás factores; por esa razón, para ayudar a potenciar la eficiencia laboral es necesario crear un entorno amigable que favorezca su desempeño.

 



8 estrategias para lograr una alta productividad empresarial

1.      Construir nuevos modelos de liderazgos y de jerarquía en la empresa

En las grandes empresas deben quedar abolidas las estructuras jerárquicas tradicionales; aquellas que condicionan las líneas de mando de arriba hacia abajo. Esto implica que cada trabajador debe estar preparado para tomar decisiones que aumenten la eficiencia y eficacia en los procesos productivos de la empresa.

Para lograr este cambio, la gerencia de recursos humanos debe estar orientada a detectar las necesidades de capacitación de cada departamento. Además, debe activar mecanismos para cultivar un entorno cultural de liderazgo responsable dentro de la organización.

Así, la aplicación de estas políticas creará un contexto donde se tomarán cada vez mejores decisiones en menos tiempo.

2.      Fomentar una cultura de aprendizaje garantiza la productividad empresarial

Promover el aprendizaje constante contribuye a aumentar la productividad empresarial. Por eso, la cultura de las grandes empresas debe estar diseñada para promover el desarrollo de las habilidades que el trabajador necesita para cumplir con sus objetivos.

Una buena idea para construir una cultura de aprendizaje, es invertir en sistemas como el blended Learning; esto ayudará a que los empleados asuman la responsabilidad de su desarrollo profesional. La fuerza laboral podrá adquirir conocimientos de manera rápida y sencilla; tendrán a su disposición los recursos para el aprendizaje durante 24 horas los 7 días de la semana.

Es importante tener en cuenta que fomentar una cultura de aprendizaje, también implica compensar a los trabajadores que tienen la iniciativa de aprender.



3.      Implementar nuevas estrategias para la captación de recursos humanos

Parte de la estrategia fundamental para lograr un entorno laboral más productivo, es reclutar al talento que lo haga posible. Los responsables de las grandes empresas y organizaciones, deben comprender la importancia de este paso; invertir parte importante de sus recursos en determinar cuáles son los enfoques más efectivos para la selección del talento, no es exagerado.

El resultado se reflejará directamente en todo el proceso productivo: elegir los talentos más idóneos para la empresa contribuirá con el desarrollo continuo del entorno laboral.

4.      Crear ambientes para el desarrollo del trabajo colaborativo

Un alto nivel de colaboración entre los integrantes de un equipo de trabajo, aumenta la productividad empresarial y la innovación. Este tipo de ambientes se logra sólo cuando se valora, se incentiva y se crean espacios para la discusión de ideas.

Para mostrar que esta es una prioridad para la empresa, es ideal diseñar espacios de trabajo abiertos en la organización. Si esto no es posible, una solución sería disponer de espacios físicos comunes que estimulen el intercambio.

También es una buena idea, establecer objetivos comunes para que el equipo se una en pro de su resolución.

5.      Crear indicadores y estímulos para fomentar la productividad empresarial

Conquistar el compromiso de los trabajadores con la empresa, es una de las estrategias más efectivas para incrementar la productividad empresarial. Para lograrlo, es indispensable crear mecanismos y experiencias que lo relacionen con los objetivos de la empresa. Una buena idea es escuchar y aplicar sus planteamientos respecto a un proyecto; así, se sentirá siempre motivado a participar.

Por otra parte, es necesario establecer políticas que ayuden a la satisfacción de las necesidades del empleado. Estos incentivos deben mantenerse en el tiempo para construir un lazo sólido que desencadene procesos más productivos en el mediano plazo.

6.      Invertir en capacitación para el desarrollo del talento

La capacitación es una variable que repercute positivamente en el crecimiento y la rentabilidad de las grandes empresas. La gerencia de recursos humanos debe asegurarse de que los procesos de entrenamiento sean coherentes con las necesidades de la organización. Asimismo, debe propiciar el intercambio formal e informal de conocimientos, como valor empresarial.

Un tema ineludible en el que habría que invertir para la capacitación del talento humano, es el liderazgo. Formar líderes empresariales redundará en mayor capacidad de innovación, pensamiento centrado en el cliente y mayor productividad.

7.      Crear un entorno de autonomía y confianza

La cultura de las grandes empresas debe evolucionar hasta llegar a promover ambientes de alto rendimiento y máxima productividad empresarial. Para lograrlo, la empresa debe promover iniciativas que expresen de diferentes maneras, autonomía y confianza. Algunos ejemplos de estos gestos de apertura son los siguientes:

  • Llevar a cabo reuniones periódicas entre el personal y los líderes de la organización.
  • Tratar la información financiera de la empresa de manera abierta.
  • Establecer mecanismos de comunicación y retroalimentación efectivos.
  • Otorgar ciertas licencias sobre el entorno laboral.

Puede que estas iniciativas parezcan pequeñas u obvias, pero su aplicación contribuye con la presencia de un clima abierto, de confianza y tendiente a la evolución positiva.

8.      Implementar la evaluación de desempeño

Las evaluaciones del personal deben ser pensadas como mecanismos de retroalimentación constante, para el empleado y para las grandes empresas. No deberían ser estáticas, poco frecuentes ni limitarse al llenado de formatos con criterios arcaicos.

La información que revela la evaluación de desempeño, podría ayudar a incrementar la productividad laboral. La razón es que deja al descubierto aspectos esenciales como la necesidad de capacitación, el desconocimiento de los objetivos empresariales o la desmotivación. También revela indicadores de desempeño positivos que deben ser compensados inmediatamente. Los sentimientos de bienestar y satisfacción están directamente ligados con los resultados óptimos.

Para construir una empresa de alta productividad empresarial se requieren dos recursos fundamentales: tecnología y recursos humanos. Por lo general, las miradas están centradas en los avances e innovaciones tecnológicas; sin embargo, el factor productivo más importante son los trabajadores: crear un entorno motivador, saludable y colaborativo ayudará a crear una empresa de alto rendimiento.

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