Ofrecer un producto o un servicio, ¿cuál es más rentable?

Seleccionar entre ofrecer un producto o un servicio puede tener profundas consecuencias en cuanto a su rentabilidad. Aunque ambos buscan satisfacer la necesidad o el deseo de los consumidores, existen diferencias entre ellos. Algunos ejemplos son sus atributos, la relación proveedor-producto y el ciclo de vida.



Diferencias entre producto y servicio

Atributos

Cualquier producto o servicio ofrece diferentes beneficios; ejemplo de ellos son la calidad, las dimensiones o el diseño. En el caso de los productos, todas estas propiedades pueden definirse de manera tangible, es decir, los atributos de producto pueden ser definidos por su color, tamaño, diseño, etcétera.

Por su parte, los servicios se presentan de forma diferente; para poder definirlos se requiere recopilar información mediante encuestas, estudios de percepción o de satisfacción del cliente. De esta manera, se ofrecen soluciones ajustadas a la medida de los usuarios potenciales.

Transacciones

Otra gran diferencia entre un producto y un servicio es la manera en que se produce su transacción; por ejemplo, un producto, ya sea natural o sintético, debe contar con un lugar (físico o virtual) donde se pueda exhibir. En cambio, para los servicios es imposible que el consumidor pueda verlos, tocarlos o probarlos antes de ser comprados.

A cambio, los compradores buscan señales de calidad de servicio. Estas pueden ser testimoniales de clientes, descripción de proyectos anteriores y resultados obtenidos, entre otras.

Relación proveedor-producto

En los productos, el proveedor es la persona que lo elabora. Siempre y cuando se sigan determinadas especificaciones, cualquier empresa podría convertirse en el fabricante del producto. Con los servicios no sucede lo mismo.

Para el cliente, tanto el servicio como el proveedor son lo mismo. Esto se debe a que la persona o institución que proporciona el servicio se vuelve parte de él. Así, al momento de buscar proveedores, en realidad se está buscando el tipo de servicio que se espera. Por eso, es fundamental que las empresas se preocupen por construir una buena identidad corporativa, además, deben esforzarse por ofrecer una experiencia al usuario de calidad.

Ciclo de vida 

El ciclo de vida es un factor que determina la compra, sobre todo cuando es electrónica. En el caso del producto, este es producido, almacenado, vendido y consumido, mientras los servicios son vendidos, producidos y consumidos al mismo tiempo; un ejemplo son los hoteles, ya que el cliente recibirá el servicio únicamente cuando se hospede.

Para el cliente es más sencillo adquirir un producto que un servicio basándose en el conjunto de atributos tangibles que proporciona el sitio web; en el caso de  los servicios es fundamental crear portales claros para comercio electrónico, que “permitan realizar las contrataciones según el modelo de negocios de la organización”. Por lo tanto, este será diferente según la organización de la que se trate.

Un ejemplo es Uber. La app está construida de acuerdo con un modelo de negocio colaborativo; por esta razón, permite que los usuarios califiquen el servicio, del mismo moco que hace el conductor al evaluar al pasajero. También permite enviar mensajes entre el cliente y el conductor, compartir la ruta con otras personas, etcétera.

Producto o servicio, ¿cuál es más rentable?

La rentabilidad de un producto o servicio está determinada por el concepto de valor que perciben de él los clientes.

En el caso de los productos, su valor depende del conjunto de atributos tangibles. Para los servicios, radica en factores externos (punto de vista de los clientes y reputación del proveedor); estos más difíciles de controlar y homologar, pero permiten ofrecer una mejor experiencia al consumidor.

Según CISCO, “para 2020 el 70 % de las decisiones de compra estarán basadas en la experiencia del consumidor” (Más que negocio, 2019). Así, las empresas que ofrezcan una grata experiencia al momento de comprar serán las que lideren el mercado. Empresas como Amazon, Uber o Airbnb son prueba de ello.

Para terminar, cuanto más valioso sea un producto o servicio para el consumidor, más rentable será. Por lo tanto, si las empresas se enfocan en cómo satisfacer sus necesidades de una mejor manera, estarán elevando la valía y, en consecuencia, incrementando sus ganancias.

Déjanos un comentario

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.

SUSCRÍBASE A NUESTRO NEWSLETTER