¿Qué es un producto? ¿Cómo saber si es el adecuado?

Según Philip Kottler y Kevin Lane, un producto es “todo aquello que se ofrece en el mercado para satisfacer un deseo o una necesidad”. ¿Qué es un producto, entonces? Es el instrumento que se ofrece en el mercado, mediante el cual se satisface un deseo o necesidad del consumidor. La manera de saber si se está ofreciendo el producto adecuado es preguntarse si satisface un deseo o necesidad de su público objetivo; para esto es esencial conocer los atributos del producto.

Qué es un producto y cuáles son sus atributos

Para comprender en mayor profundidad qué es un producto debe conocer cómo está conformado.

  • Atributos tangibles. Se trata de las características físicas y materiales de un producto. Entre ellas
    se encuentran: el diseño, el empaque, el tamaño y la cantidad. Es necesario preguntarse si lo que ofrece resulta cómodo y práctico para el usuario, o si su diseño y empaque es atractivo y perpetúa su calidad; recuerde que el diseño puede afectar más de lo que cree. Las personas consideran el atractivo estético y, además, suelen buscar diseños que reflejen sus propios gustos e identidades personales.
  • Atributos intangibles. Se refiere a las características funcionales, como la usabilidad, el precio, la imagen de la empresa, el servicio. ¿Cuáles son los valores añadidos de su producto? ¿Quienes lo adquieran se verán beneficiados por lo que representa en el mercado? ¿El precio es competitivo? ¿Incluye un servicio de calidad que lo sostenga? Su público objetivo tiene otras necesidades más profundas acerca de lo que le ofrece.

Es importante analizar todo lo que su producto puede ofrecer más allá de su usabilidad principal para comprender su valor real y competitividad en el mercado.



Recuerde que un producto no solamente cumple una función en concreto, sino que puede aportar otros valores al usuario. ¿Para qué usa el cliente este objeto? ¿Qué logra conseguir con él? Indague más allá de lo práctico y piense en la experiencia que aporta su producto al comprador y a su entorno.

Entienda la mente del consumidor, ofrezca el producto adecuado

Cuando responda al interrogante qué es un producto, su respuesta debe estar determinada por el valor que ofrece al usuario, es decir, qué necesidades y deseos resuelve, y qué beneficios obtiene el consumidor. Pero ¿cuál es la diferencia entre usabilidad y beneficio?

La primera tiene que ver con un efecto práctico y la segunda con necesidades más complejas; entendiendo esto, se podrá saber qué necesidad o deseo busca satisfacer dicho producto. Por ejemplo: un zapato. Su uso primario es para proteger los pies del entorno, pero existen otras razones por las que se elige un zapato más allá de su capacidad de cuidar los pies. El diseño y su marca representa lo que el cliente quiere transmitir de sí.

En el caso de las zapatillas, Adidas significa moda urbana y subcultura, representa a un grupo específico que comparte características en común y el usuario desea pertenecer a ese grupo. En este caso, el diseño del zapato habla de cómo es la persona que lo utiliza, por lo que su función ya no es solo la de proteger el pie, sino también identificar los gustos de un individuo. Por tanto, es necesario identificar cuál es la razón de fondo del usuario para adquirir un producto o servicio y, a partir de ahí, trabajar en él.

Ciclos de producto

Ahora que ya sabe qué es un producto, es bueno que comprenda cuál es su ciclo. Ningún producto puede mantenerse a lo largo del tiempo si no se va modificando y adaptando a las nuevas necesidades y expectativas de sus clientes.

Para ofrecer su producto de la mejor manera debe entender la etapa en la que se encuentra. A continuación, se presentarán las etapas de ciclo de vida de un producto.

  1. Introducción

Ocurre cuando un producto es lanzado al mercado y conocido por su público objetivo. En esta etapa debe cuidarse la estrategia de marketing, ya que este no cuenta con un respaldo por sí mismo. Es un momento lleno de expectativas y debe observar la reacción de su público ante lo que ofrece.

  1. Crecimiento

Cuando su producto ya es aceptado por los consumidores comienza a posicionarse y su inversión podría ser más rentable. Es probable que si tiene éxito, haya quienes deseen imitarlo o sustituirlo y aparezcan nuevos competidores. Debe buscar una razón para que sus ventas se fidelicen.

  1. Madurez

Se produce cuando alcanza la tasa de mercado que se propuso y esta ha llegado a su límite. Su crecimiento se empieza a desacelerar ya no es novedoso para el mercado. Es momento de analizar qué más le puede ofrecer a sus compradores proponiendo nuevas soluciones al mercado.

  1. Declive

Cuando su producto finalice con su ciclo, las venta disminuirán y llegará el momento en que ya no sea rentable para su empresa. Es en ese momento en que debe asegurarse de reemplazarlo por uno nuevo para mantener interesada a su clientela.

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