Hacking ético: ¿Cómo cuidar la información de tu empresa con expertos en ciberseguridad?

En la actualidad, cada vez se incrementan más las vulnerabilidades en los sistemas informáticos que traen graves consecuencias en el mundo y en las empresas. Por eso, estas deben buscarse técnicas efectivas que permitan su mitigación. Problemas como transgresión de datos personales, acceso indebido al correo electrónico, entre otros, son la orden del día. Es así como el hacking ético surge como una solución de seguridad que pueden tomar las empresas.

¿Qué es el hacking ético?

El hacking ético puede ser definida como la actividad que persigue determinar dónde podrían encontrarse las amenazas de seguridad potenciales en el entorno digital de una empresa. El hacking ético es un procedimiento de ciberseguridad que simula un ataque real para conocer el sistema informático. Esto tiene el propósito de develar debilidades y vulnerabilidades que un criminal podría usar a su favor; el objetivo es claro: comprender las necesidades de seguridad que debe afrontarse y optimizarse según los requerimientos.

La información que el hacker ético descubre se puede emplear para el abordaje de las amenazas de seguridad percibidas y para reforzar la red informática según sea necesario. De acuerdo con el Informe de Tendencias de ciberseguridad, en 2019 el hacking ético representa una solución que ha ido incrementándose progresivamente en un 43 %.

Daniel Rojas, experto en seguridad informática; Fabián Garzón, consultor en temas Consultor en IQ Information Quality y Leonardo Huertas, Chief Security Ambassador de Eleven Paths, empresa de Telefónica; explican lo que deben tener en cuenta las empresas a la hora de realizar de ejecutar procesos de hacking ético.

Beneficios tras la implementación del hacking ético

La ventajas de implementar el hacking ético son las siguientes:

  1. Vislumbrar un panorama de las vulnerabilidades del sistema; de todo lo anterior emergerá información valiosa para la aplicación de medidas preventivas y correctivas.
  2. Descubrir configuraciones inadecuadas en las diversas aplicaciones de los sistemas informáticos, las cuales podrían desencadenar anomalías.
  3. Garantizar en un alto porcentaje la posibilidad de subsistencia en temas de tecnología.
  4. La implementación de un verdadero servicio de hacking ético asegura procesos adecuados para garantizar activos más valiosos en la organización.
  5. Brinda una preparación proactiva para futuras amenazas y fallos que se puedan presentar en la organización.

Fases generales

Las etapas estándar del proceso de hacking ético son:

  • Reconocimiento. Consiste en la búsqueda que realiza el hacker para implementar la operación.
  • Exploración. consistente en el escaneo y enumeración de servicios, aplicaciones o elementos de red, producto del primer paso.
  • Obtención de acceso. Esta fase tiene que ver con el ataque programado o hacking. Se logra a través de la explotación de las vulnerabilidades y deficiencias.
  • Mantenimiento de acceso. Una vez que el hacker ha ingresado al sistema, desea mantener ese acceso para próximas explotaciones y ataques. Se crea una nueva cuenta de administrador basada en la estructura del sistema para poder seguir ingresando cuando sea requerido.
  • Eliminación de huellas. Se suprimen las evidencias una vez que se ha accedido al sistema.

Acciones para su ejecución

Algunas de las acciones que deben tener en cuenta las empresas al momento hacking ético. Entre sus recomendaciones básicas se encuentran:

  • Hacer un análisis concienzudo de las distintas ofertas que llegarán para contratar servicios.
  • Muchas organizaciones hacen hackatones para ampliar su conocimiento interno. Representan reuniones internas para ver cómo pueden mejorar en ciertos aspectos de la creación de productos y servicios; el profesional o hacker realiza una tarea de apoyo para que jefes y compañeros hablen entre ellos y puedan mejorar su postura con respecto a la seguridad de la organización.
  • Se les pide a esas organizaciones que contraten los servicios de hacking ético. Deben conocer muy bien la formación, las herramientas y el método de identificación en transacciones cuyo proceso es vital para una metodología correcta.

Errores del hacking ético

Estos expertos también resaltaron los siguientes errores que deben evitar los profesionales del hacking ético:

  1. Desconocer el propósito de contratar un servicio de consultoría externa. Lo importante es tener claro que el objetivo debe ser detectar una vulnerabilidad que exponga la seguridad de la empresa o algún tipo de exposición frente a un fraude.
  2. Contratar a una entidad que no posea una reputación digital. Las grandes empresas deben asegurarse de que los oferentes brinden ciertas garantías en la prestación del servicio.
  3. No tener la precaución de establecer acuerdos de confidencialidad muy estrictos. Sin ellos, se pueden exponer los activos de la empresa, por lo que no conviene que caigan en manos de terceros.

En suma, el beneficio principal del hacking ético es su potencial para informar y mejorar la forma en que se defiende la red corporativa. Las organizaciones conocerán cómo podrían operar los ciberdelincuentes y la manera de prevenirlos.

 

 

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