Conozca cómo prevenir el robo online en el comercio electrónico

Los avances tecnológicos han generado nuevos modelos de negocio, entre los que se encuentra el comercio electrónico. Esto ha implicado que las ventas electrónicas también sean un blanco fácil para los delincuentes, por lo que actualmente es común el robo online. Por eso, aunque siempre existan ciberatacantes que formen parte de este fraude, los negocios buscarán la vía para contrarrestarlo.

En Colombia, según El Colombiano «El comercio electrónico avanza a medias en el país», el comercio electrónico ha aumentado en un 24 % en 2018. No obstante, una de las debilidades de seguridad encontradas es el fraude. El Diario La República reporta que un 52 % de los usuarios desconfían de entregar datos, mientras que a un 26 % no le gusta hacer pagos online. Esto ha redundado en pérdidas de $122.000 millones a causa de los fraudes.

Tipos de robo online

El fraude en el comercio puede ocurrir por cualquier vía; entre ellas la más común es a través de las compras no autorizadas. Por otra parte, muchos comercios ofrecen a sus clientes un medio para almacenar información personal, como el historial de compras y los detalles de entrega; este elemento puede constituirse como una causa directa de robo online para obtener algo a cambio. Otros tipos de robo considerados por la Revista de investigación Dike son:

  1. Fraude de tarjeta de crédito

Los estafadores frecuentemente ejecutan compras empleando los datos obtenidos de las tarjetas. Algunas veces poseen físicamente el producto financiero o han obtenido datos electrónicamente.

  1. Fraude de reembolso

En este caso, quienes hurtan datos de otros clientes realizan un sobrepago a propósito. Esto con el fin de que se les deposite un reembolso de manera ilegal.

  1. Fraude comercial

Este robo online tiene que ver con la venta y recibo de pago de artículos que no existen. Se involucran a otras empresas y en muchos casos desconocen la procedencia del estafador.

  1. Prueba de tarjeta

Es la práctica de crear y probar la validez de un número de tarjeta de crédito. El cual se emplea en otro sitio web fraudulentamente.

  1. Robo online de identidad

Es un caso muy común. El comprador ilegal ejecuta una compra empleando una identidad diferente. El estafador hace pedidos en línea con un nombre falso y tarjeta de crédito de otra persona.

  1. Suplantación de identidad

Mediante un correo electrónico, se solicitan datos como usuario, contraseña, detalles de tarjeta de crédito, entre otros. El remitente simula ser una entidad financiera solicitando información para cometer el fraude. Esto conlleva a los delincuentes a obtener acceso a cuentas bancarias u otras acciones fraudulentas.

En Colombia, el phishing es considerado el robo online más empleado, según cifras de Noticias RCN. Para el año 2015 y 2016, registró 200 denuncias mensuales. La Compañía RSA asegura el incremento de estos ataques entre un 30 % y 40 % anualmente. Algunas de las causas de este suceso son la falta de implementación de programas de concientización en seguridad de datos.

¿Cómo prevenirlos?

La gestión del fraude en el comercio electrónico es una parte importante de la seguridad de los datos de los clientes. Algunas medidas de protección se enumeran con base a los ciberriesgos: impacto en las pymes:

  1. La industria de tarjetas de pago ha establecido pautas claras para el almacenamiento y la seguridad de los datos. La forma más sencilla de asegurarse de que el comercio lo haga es mediante la adquisición de una plataforma segura.
  2. Otro elemento importante es emplear la verificación de la dirección para evitar el robo online. Es preciso la solicitud de código postal para todas las compras. Si bien esto no protege completamente, lo hará en gran parte.
  3. Los códigos de seguridad de las tarjetas de crédito son fundamentales. Las mismas poseen un conjunto de tres números de identificación en la parte posterior. Debe ser una práctica estándar incluirla en el pago de la venta.
  4. Mantenimiento del rastreo de intentos de fraudes previos. Lo que ayudará a supervisar de cerca los intentos de robo online. Identificando, además, la demografía de donde se producen.
  5. Establecimiento de políticas antifraudes claras. Las grandes empresas deberán planear protocolos de seguridad y medidas de reacción prontas. Esto incluye la asignación de una persona para gestionar la violación y describir qué acciones deben tomarse.
  6. Otra medida es la restricción de contraseñas o al acceso de los empleados a ciertos documentos. Tales como listas de clientes o archivos de contabilidad.

El robo online es un hecho en todas las industrias, pero el comercio electrónico parece especialmente vulnerable. Por lo que las grandes empresas deberán

Imagen @geralt, distribuida con licencia Pixabay.com

 

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