Los 4 puntos de decisión para diseñar una solución de inteligencia de negocios

La inteligencia de negocios (Business Intelligence) es el proceso de analizar datos acumulados en la organización, tanto internos como externos, para obtener una visión valiosa para la toma de decisiones empresariales. La inteligencia de negocios provee a los ejecutivos, analistas, gerentes y directivos, con la información apropiada, al momento correcto y en el lugar indicado, para tomar mejores decisiones de negocio.

Las soluciones de inteligencia de negocios buscan obtener una profunda visión y comprensión del negocio al tiempo que mide eficazmente la gestión empresarial y el desempeño corporativo. De la misma manera, proveen la forma de encontrar nuevas oportunidades de negocio, creando productos y servicios para nuevos segmentos de mercado. También proporcionan una visión unificada y veraz de la información corporativa mientras ofrecen autonomía al usuario final en la obtención de información relevante para el análisis de condiciones empresariales para la toma de decisiones. Finalmente, la inteligencia de negocios busca obtener mayor oportunidad y prontitud a la hora de tomar acción táctica y estratégica alineando los procesos de adquisición, procesamiento y presentación de la información de la organización para la toma de decisiones.

Para emprender un proceso exitoso de inteligencia de negocios, idealmente se debe crear un repositorio de información (también llamado bodega de datos o “data warehouse” en inglés) centralizado, histórico, invariante en el tiempo, para la consulta, reporte y análisis de la información proveniente de las transacciones de la organización, estructurada de una manera fácil de entender para los ejecutivos, analistas y gerentes de la empresa.

Este repositorio o bodega de datos debe ser construido de manera incremental y evolutiva, añadiendo áreas temáticas o departamentos funcionales de la organización en un esquema integrado de consulta en una base de datos corporativa. Para crear este repositorio y base de datos que apoye el proceso de toma de decisiones y la inteligencia de negocio, se deben seguir los siguientes pasos:

Seleccione el proceso de negocio que quiere monitorear

Este proceso de negocio debe ser soportado por sistemas de información transaccionales que permitan capturar datos que después podemos transformar en indicadores de gestión, medibles y cuantificables. Este sistema de información puede ser un ERP (Enterprise Resource Planning), un SCM (Supply Chain Management), un CRM (Customer Relationship Management), o un sistema core del negocio. Ejemplos de estos procesos pueden ser las ventas, las órdenes de producción, las llamadas de servicio al cliente, o las entradas y salidas de inventario.

Defina el nivel de detalle o granularidad deseada en la observación

Las transacciones detalladas, útiles para tomar decisiones operativas y tácticas, después se pueden agregar o sumar para entregar una perspectiva más gerencial de la información correspondiente al proceso de negocio que se quiere analizar y gestionar. Por ejemplo, se puede escoger el nivel de detalle que corresponda a la línea de facturación, el día hábil, el código o referencia de producto, el cliente, y el representante de venta para el proceso comercial.

Seleccione las dimensiones apropiadas relacionas al proceso de negocio

Todas los procesos de negocio y las transacciones que los implementan tienen “perspectivas” de negocio por las cuales se puede analizar la información. Estas “perspectivas” o dimensiones típicamente responden a las preguntas: ¿Qué? (producto), ¿Quién? (cliente), ¿Cuándo? (fecha), ¿Dónde? (lugar), y le dan contexto al proceso de negocio que estamos analizando y gestionando.

Seleccione las medidas que serán objeto de análisis

Las medidas son los valores numéricos que serán analizados en el contexto del proceso de negocio que se quiere gestionar. Estas medidas pueden ser nativas (provenientes directamente de la transacción) o calculadas a partir de otras. Por ejemplo, las medidas de unidades y valor en un proceso de facturación (ventas) pueden después ser cotejadas y calculadas con medidas de presupuesto o descuentos para calcular cumplimiento o venta neta respectivamente.

Decidiendo y ejecutando estos cuatro sencillos pasos, su organización puede diseñar y construir un poderoso sistema de análisis y gestión de negocio que apalanque la toma de decisiones corporativas. Si te interesa conocer más sobre este apasionante tema, puedes visitar mi post en Reporte Digital para conocer más sobre inteligencia de negocios y modelos analíticos aplicables a la empresa.

Imagen @Martin Fish, distribuida con licencia Creative Commons BY-SA 2.0

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