Elementos y alternativas importantes a la hora de usar Apps en grandes empresas

De acuerdo a estudios y proyecciones de la firma eMarketer, a finales del año 2016 habrán más de dos mil millones de celulares inteligentes en el mundo. Por dónde se mire, esta cifra es gigantesca. Por otro lado, Colombia no es ajena a esta situación, ya que en el país en 2014 casi 25 millones de personas accedían a Internet desde dispositivos móviles, muchos de los cuáles son accesos con celulares inteligentes.

Frente a las dimensiones de estos mercados, es normal que las empresas se pregunten cómo les pueden llegar a estos usuarios. Por un lado se puede ofrecer páginas web diseñadas para móviles, en versión nativa móvil o con diseño responsive. Por otro lado, está la opción de hacer apps o aplicativos para móviles. En este artículo voy a analizar las dos opciones y lo que debe tomar en cuenta una empresa si desea hacer un app.

La realidad de los Apps

Son muchas empresas las que piensan que contar con apps es la mejor opción para llegar a la comunidad de usuarios móviles. Sin embargo, antes de lanzarse a tomar tal decisión, es vital entender en qué casos es útil un App y que características se deben dar para tomar esta ruta.

Lo primero que se debe saber, es que según un estudio de la firma Gartner para el año 2018 habrán tantos apps en el mercado, que menos de 0.01% de estos serán rentables para sus desarrolladores o empresas que la lanzan al mercado. Esta cifra es bien preocupante si su empresa piensa que con un app generará nuevos ingresos.

Otro elemento para tomar en cuenta es la masificación que puede llegar a tener la app, algo que se puede analizar y proyectar. Por ejemplo, si su empresa es un gran banco que cuenta con cientos de miles o millones de clientes, puede ser una buena idea crear el app, pues claramente tiene una gran audiencia.

Al crear un app, existe una gran barrera para la instalación de la misma. Por un lado, un porcentaje relativamente bajo de sus clientes/usuarios se interesarán en la misma. Además como toca descargarla/instalarla manualmente, esto es una gran barrera para que accedan a la misma. Un usuario común pensará si es vital instalar esa app o si puede vivir sin la misma, es decir, otra barrera. Además, un alto número de usuarios que instalaron el app, probablemente la desintalará.

Otro elemento a tomar en cuenta es que hay muchos celulares de gama media y baja que tienen poco almacenamiento disponible en el celular. Si su audiencia cuenta con este tipo de dispositivos, ¿será que instalar el app de su empresa es una prioridad? E incluso si el usuario tiene el espacio de almacenamiento suficiente, ¿será que vale la pena la instalación de un app, que probablemente usará con poca frecuencia y que lo que está haciendo, es volver el celular un poco más lento y consumir más batería?

Otro elemento a tomar en cuenta a la hora de desarrollar un app, es el costo del mismo. Por un lado está el costo del desarrollo inicial, pero es necesario también continuar con el pago de actualizaciones, por mejoras del app, problemas de seguridad, actualizaciones para mantenerse vigente y otros. En nuestro entorno, he visto soluciones de desarrollo de apps sencillas quizás desde US $1,000, pero esta cifra puede subir rápidamente. Aunque hay soluciones para hacer apps en el modelo hágalo usted mismo desde unos cuantos dólares al mes, como Appmkr, Mobincube y Appypie, una solución profesional será mucho más costosa. Diferentes estudios en otros mercados, hablan de costos desde US $100,000 hasta US $500,000 o más. ¿El número de usuarios potenciales del app dan para cubrir estos costos?

Como se da cuenta, el tema parece trivial pero existen muchos elementos que se deben analizar antes de decidir hacer un app para una empresa. Vuelvo y repito, si usted es un banco u otra empresa de servicio masivo, como una empresa que ofrece servicios de Internet o telefonía celular, es probable que hacer el app sea un buen negocio. Para otros, puede que la decisión no sea nada trivial.

Alternativas a los apps

Por años he sostenido que hacer un app, no es la solución ideal para la mayoría de empresas. De hecho, la mayoría de empresas tendrán muchos mejores resultados si se alejan de la apps, pero eso sí, proveyendo una solución diseñadas para dispositivos móviles.

La solución más sencilla y práctica y que de hecho es una que también deben tener quienes cuenten con app, es una versión de sus páginas web, diseñadas para móviles. Aquí hay dos caminos, que explicaré a continuación.

El primer camino es contar con una versión nativa diseñada para móviles. En esta, el servidor web de su empresa detecta que quien está visitando la página web lo hace desde un móvil y mostrará una versión específicamente diseñada para estos aparatos. Para esta por ejemplo, se puede traer una versión light del portal, diseñado para pantallas de menor tamaño y conexiones de Internet menos veloces.

La segunda alternativa es lo que se llama diseño responsive. En esta la página web está diseñada tanto para navegación en computadores de escritorio, así como para dispositivos móviles. El navegador web se adapta automáticamente al tipo de pantalla y la experiencia debe ser buena en ambos casos. Aunque esta tecnología tiene algunas limitantes, es una excelente opción, que cada vez es más común y que brinda grandes ahorros a los clientes.

Como es usual, recomiendo que analice las diferentes opciones, que se asesore bien y que no compre un app para su empresa, simplemente porque es la moda.

Imagen: @microsiervos, distribuida con licencia Creative Commons BY-SA 2.0

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