Sistema energético: ¿cuál es el futuro de la energía no renovable?

La humanidad camina hacia la transición de la matriz energética, de la energía no renovable a las energías limpias. Aunque aún ambos sistemas energéticos comparten el panorama, es claro que las últimas han tomado importancia, pues son más amigables con el medio ambiente. Ante esto, ¿cuál es el futuro de la energía no renovable?

Se estima que, con base en el desarrollo de la tecnología, cada 25 años hay modificaciones en las fuentes de energía; fue así como desde la mitad del siglo pasado se pronosticó que el petróleo se agotaría. Ya para los años 70 se notó la escasez y actualmente se vaticina que entre  2020 y 2050 se habrán terminado la mitad de las reservas.

Aunado a lo anterior, es necesario mencionar que la energía producida con combustibles fósiles es la principal causa del cambio climático, por lo que muchos gobiernos, y la misma ONU, a través de los Objetivos de Sostenibilidad, plantean cambiar estructuralmente la forma de generar energía con el fin de disminuir los efectos negativos que ha tenido la actividad energética sobre el medioambiente.

¿Qué es la energía no renovable?

La energía no renovable tiene su origen en el carbón, petróleo y gas. El carbón y el petróleo, que se engloban como combustibles fósiles, se formaron con restos de organismos hace millones de años; estos se agrupan en yacimientos y sae extraen mediante procesos de ingeniería.

La nuclear es el tercer tipo dentro de las energías no renovables. Tiene mala prensa porque cualquier falla en las centrales podría terminar en desastre, pero, en contraparte, autoridades del Foro Nuclear, una organización española, consideran que la descarbonización del planeta se facilitará con los combustibles nucleares porque no contaminan y generan mucha potencia. Para producir energía de este tipo se utiliza una fusión nuclear con reactores.

Cómo funciona la energía no renovable

La energía no renovable, excepto la nuclear, se obtiene a través de la quema del carbón, petróleo y gas natural y desde el inicio de la era industrial el consumo de energía que se obtiene con esta combustión ha aumentado.

Como cualquier cosa que se quema, dicha materia orgánica emite gases que se acumulan en la atmósfera y provocan que la temperatura del planeta aumente.

Estos gases son dañinos para los humanos; se estima que matan a 7 millones de personas al año. La tecnología ofrece soluciones como el desarrollo de detectores que informan de la calidad del aire, pero solo combaten la consecuencia y no problema.

Presente de las no renovables

A menudo aparecen noticias sobre los avances de las fuentes alternativas, como la energía eólica; sin embargo, la energía no renovable representa cerca de dos tercios de la capacidad de generación de potencia. En este orden de ideas, se puede afirmar que la humanidad sigue atada al petróleo; de hecho, su venta como materia prima es una pieza clave para la política comercial.

Los tres países con mayores reservas de petróleo en el mundo son: Venezuela, Arabia Saudita y Canadá. En materia de gas, las reservas más importantes están en Rusia, Irán, Catar y Estados Unidos. Si se habla de energía nuclear, el mayor productor es Estados Unidos, seguido de Francia y Rusia.

Panorama colombiano del petróleo

Dentro del mercado de las energías no renovables, Colombia tiene participación con el petróleo; en cuanto a energía nuclear, el porcentaje de participación del país es mínimo.

Así, a diferencia del gas, el crudo tiene mucha importancia en la economía nacional; de hecho, durante 2019 el país  le ganó terreno a Venezuela en materia de exportación de este material.

Sin embargo el panorama no es alentador porque se pronostica que las reservas no aguantan para más de 6 años; debido a lo anterior, la vitalidad de la industria en el largo plazo dependerá de la exploración para encontrar nuevos yacimientos.

Proyección futura

Lo que el cambio de la matriz energética avizora es que la proporción del uso de energía no renovable se invierta. Si ahora se ocupan dos tercios de este tipo de energías, para 2050 se consumirá solo un tercio.

Además, en los próximos 20 años crecerá la inversión en generación de energías limpias, sobre todo por parte de China; sin embargo,  la energía no renovable darán batalla con una de sus armas más letales, el fracking, una técnica que mejora la extracción de petróleo y  gas inyectando líquido al subsuelo.

El fracking fractura las rocas del interior de la tierra, facilitando la salida del crudo; no obstante, es un método que cambia los ecosistemas, hace un mal uso del agua y contamina mantos acuíferos. A pesar de lo anterior, y de que existen políticas y movimiento sociales que buscan impedir su implementación, la competitividad en el costo del crudo y del gas pesan al momento de aplicarlas.

De este modo, se puede concluir que la innovación y el desarrollo tecnológico en las ciudades son algunas herramientas para migrar hacia fuentes más sustentables de generación de energía; en cuanto al futuro de la energía no renovable, lo obvio es que deben replantearse los modelos de consumo.

 

 

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