La innovación abierta y el Crowdsourcing en América Latina, ideas para las empresas

Las empresas que se quieren destacar, crear nuevos productos, puntos de ingresos, más clientes y al final, más utilidades, deben innovar. La innovación hace mucho dejó de ser una moda o tendencia y en la actualidad es una forma de estar a la vanguardia y ser diferente. Además, si no innovamos, tarde o temprano se verán repercusiones negativas, que van desde la pérdida de mercado a un eventual cierre de la empresa.

Una de las ventajas de la innovación, es que no existe una única fórmula para hacerlo. Hay muchos esquemas y cada vez aparecen más. Incluso muchos de estos esquemas son fáciles de incorporar en nuestras empresas y de crear nuevos productos y empresas, como la Innovación Abierta y el Crowdsourcing, que son el tema de este artículo. A continuación explico cada uno de estos temas y posteriormente, las oportunidades que tenemos en América Latina para crear con estos nuevas oportunidades de negocios.

La Innovación Abierta

En el año 2003 Henry Chesbrough acuñó el término Innovación Abierta, en el libro del mismo nombre. Chesbrough explica que gracias a Internet, existe mucho conocimiento disponible, que antes era difícil de conseguir. Por ejemplo, plataformas como Wikipedia recogen el conocimiento de millones de personas alrededor del mundo, que son compartidas con toda la humanidad, en lo que hoy en día es la enciclopedia más grande de la historia. Además, Wikipedia no cobra a quienes acceden a la información, así como tampoco paga a quienes crean y colaboran en la creación de los artículos.

En cuanto a las empresas, la Innovación Abierta se traduce en buscar ideas y experticias en ámbitos externos. Un ejemplo de esto es Innocentive, una plataforma que permite a algunas empresas solicitar ayuda a grandes comunidades para solucionar problemas de toda índole, que van desde el mercadeo hasta la física. Las empresas pagan una interesante recompensa a quien genere la mejor solución. Esto implica menor tiempo de desarrollo, usualmente inversiones menores en investigación y desarrollo, así como varias alternativas para considerar.

El Crowdsourcing

Para mi el Crowdsourcing, que se puede traducir como fuentes de multitudes, es un hijo pequeño de la Innovación Abierta. Lo incluyo en este artículo, pues es una de la formas más sencillas de aplicar la Innovación Abierta.

La idea de Crowdsourcing es crear algo, basado en esas ideas de las multitudes. Por ejemplo, hace unos años la marca Frito-Lay en Canadá solicitó a sus consumidores que dieran ideas para el nuevo sabor de su producto Doritos. Fue una gran campaña que generó no solo un nuevo sabor, sino la participación de los clientes y un sentido de pertenencia. Así como este caso, hay muchos más, dónde los productos, ideas y otras, se basan en conceptos de estas multitudes.

La Innovación Abierta y el Crowdsourcing en América Latina

Este par de conceptos no son ajenos en América Latina, pero la verdad es que su alcance es tímido. Por un lado son conceptos muy nuevos y se tiene miedo al cambio. Por otro, se cree que aplicar estos tiene un gran costo, cuando la realidad es otra.

Un ejemplo cercano de esto, se encuentra en el Crowdsourcing en España. Según este artículo, este país cuenta con al menos 28 proyectos funcionando en esta categoría. La enseñanza es que si se puede y hay mucho por hacer.

La innovación no llama a inventar algo desde cero, al menos no necesariamente. Es posible innovar, basado en ideas de otros e inspiración de negocios, lo cual no significa robar. Así que por ejemplo, podríamos basarnos en ideas de otras latitudes, adaptarlas a nuestra realidad latinoamericana y ejecutarlas.

En Estados Unidos hay dos plataformas de Crowdsourcing que me encantan. Estas son Threadless y Beta Brand. En ambas se diseñan piezas de ropa, la primera enfocada a camisetas, la segunda a todo tipo de ropa. La diferencia de estas dos plataformas, es que la ropa la diseñan los usuarios finales, como usted o yo, la envían a la plataforma, los mismos usuarios votan por las piezas que quisieran comprar y la empresa las diseña y vende. Por participar, los usuarios que diseñan la ropa, si esta es seleccionada, se llevan una porcentaje sobre las ventas.

Este modelo de Threadless y Beta Brand es muy inteligente. Por un lado, las empresas no tienen diseñadores en nómina, sino que lo diseña la comunidad a un precio nulo. La comunidad misma decide qué quiere comprar, así que con sus votos, al lanzar el producto, ya existe una masa de usuarios interesados en el tema. Si el producto es exitoso, el usuario diseñador recibirá dinero; si no se vende, no recibe nada. Por dónde se mire es un gran negocio y no es de extrañar que ambas plataformas hayan sido exitosas.

Hace algunos años leí en un libro, una frase algo cliché, pero muy cierta: “no hay nada nuevo debajo del sol; solo nuevas formas de hacer las mismas cosas”. Esto es muy válido y por eso es que estos dos conceptos son tan importantes. Dejemos que los usuarios y las comunidades piensen por nuestras empresas, al menos en parte y obtengamos los beneficios. En nuestra región este tema hasta ahora se empieza a explorar, todo está por inventar y quienes hagan esto de forma estratégica, seguro obtendrán muchos beneficios.

Imagen por @Gozamos, distribuida con licencia Creative Commons CC BY-NC-SA 2.0

No hay comentarios a esta entrada.

Déjanos un comentario

SUSCRÍBASE A NUESTRO NEWSLETTER