Innovación social: soluciones prácticas a problemas colectivos en las smart cities

El talento colombiano deja su huella en Latinoamérica en materia de resolución de necesidades sociales. El 11 %  de la población se ha beneficiado por algún proyecto de innovación social desarrollado en este país.

El dato fue publicado en el estudio «La Revolución Digital ante los Grandes Retos del Mundo«, que fue elaborado en 2018 por el Instituto de Innovación Social de la escuela ESADE.

Las áreas con más desarrollo de productos, servicios y modelos son el acceso a la educación,  la salud  y la inclusión financiera. Curiosamente, la mayoría de este tipo de emprendimientos opera bajo el modelo de negocio con fines de lucro.

Pero también son importantes las practicas sociales mixtas, en las que las empresas se suman a las políticas públicas. En Colombia, el Plan Vive Digital 2014–2018, impulsado por el Ministerio de Tecnologías de la Información, se sumó al desarrollo de aplicaciones con utilidad social.

En ese marco se diseñaron los foros de #EducaciónDigital, espacios virtuales en los que se debatía cómo incorporar los teléfonos celulares en la educación.

Innovación social: ¿qué es?

El concepto de innovación social se refiere al abanico de soluciones enfocadas en solucionar los problemas de las personas. Su proceso de creación, además, está vinculado a las nuevas tecnologías.

Muchos países tienen cuentas pendientes en el ámbito de los cambios sociales; la desigualdad es uno de ellos. Dichos proyectos se han convertido en una estrategia de solución alternativa. En los últimos 10 años, Colombia ha ido construyendo un nutrido ecosistema de iniciativas.

Medellín, ejemplo de innovación

Con las Smart Cities, la tecnología se pone al servicio ciudadano ofreciendo respuestas económicas y ecológicas a problemas urbanos. En ese sentido, Medellín es punta de lanza en la región en implementación de conectividad y diseño de espacios públicos.

Junto con una empresa privada, trabajan en la recolección de datos viales a través de drones. Con esto buscarán solucionar el problema de la contaminación del aire por las emisiones de automotores.

Además, la alcaldía, en compañía del sector privado, desarrollaó Ruta N, una incubadora que facilita el desarrollo de negocios tecnológicos.

Algunos proyectos de innovación social colombianos

La innovación social como agente de cambio, es una realidad palpable en Colombia. Según ESADE, hay más de 100 proyectos con impacto social que acceden a financiamientos gubernamentales y de fondos de inversión.

Estas son tres iniciativas relacionadas con la llamada economía social.

  • Cultivando Futuro: es una plataforma que recopila el trabajo de agricultores para que sea visible a organizaciones y mayoristas. Facilita el vínculo entre quiénes necesitan ayuda y los que pueden otorgarla.
  • El negro está de moda: es una plataforma que lucha contra el racismo. Resignifican el simbolismo negativo de la palabra negro: oveja negra, mercado negro, etc. Entre sus campañas está “La lista negra”, una selección de mujeres auto reconocidas como negras y cuyo trabajo es inspirador.
  • Fenix Planet: opera en Cúcuta, norte de Santander. Recogen neumáticos tirados en las calles y los transforman en diversos productos vendibles, como pisos sintéticos.

Los retos de la innovación social en Colombia

La innovación social tiene retos pendientes como el de la brecha digital, que traba la difusión de nuevas prácticas.

Lo anterior se refiere a la distancia entre quiénes tienen acceso a la tecnología y quienes no. “Acceder” va muchos más allá de poseer una computadora; se refiere a contar también con una conexión estable a Internet y saber cómo usarla.

El estudio de ESADE estima que 36 % de los colombianos no tiene acceso a Internet. Es por eso que quedan fuera de la social innovation.

Otro aspecto que se vuelve un reto en términos de innovación social es la sostenibilidad financiera de los proyectos. Esto se analizó en el estudio “Panorama de la innovación social en Colombia”, realizado por la Universidad Pontificia Bolivariana.

En el estudio ahondan en que, a pesar de que en la actualidad existe ayuda gubernamental y fondos de inversión, aún a las nuevas empresas todavía les cuesta sobrevivir.

También es cierto que la innovación social es un término relativamente nuevo. La investigación de la universidad calcula que irrumpió en el panorama nacional hace poco más de una década.

En ese sentido, el camino se está construyendo. Su éxito va de la mano de las relaciones con los diversos actores, como gobierno, iniciativa privada y organizaciones.

 

 

 

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