Modelo MVP: La alternativa de estudio del mercado en tiempo real

En los últimos años y fuertemente impulsado por la economía de Internet, han aparecido varios modelos para la creación de empresas, productos y servicios. Uno de los más interesantes y en los cuáles se basaron gigantes que hoy son ampliamente reconocidos, como Google y Facebook, es lo que se conoce como el modelo MVP, por sus siglas en inglés de Minimum Viable Product o en español, Producto Mínimo Viable.

Este modelo predica que empresas, productos y servicios, pueden ser creados y lanzados al mercado sin contar con la versión completa del mismo. Por ejemplo, el iPod, reproductor de música de Apple fue lanzado en 2001 y esta primera versión carecía de muchas características que encontraríamos posteriormente en la quinta o sexta versión del mismo, unos años después. Para el lanzamiento de la primera versión de este aparato, es probable que los ingenieros y diseñadores de esta empresa quisieran añadir otros elementos que finalmente no estuvieron presentes, por costos, premura de salir al mercado y otros. Como una versión nueva de este producto se lanzaba cada 9 a 12 meses, las adiciones se fueron incorporando poco a poco, con características nuevas que pedía el mercado y otras que la disponibilidad de tecnología permitió adicionar.

En plataformas de Internet y software, esto se ve con mayor facilidad, pues se hacen iteraciones con mejoras sobre los productos existentes. Por ejemplo, la primera versión de plataformas como Facebook eran totalmente básica frente a la que existe hoy en día que es mucho más completa y robusta. El objetivo es lanzar un producto o servicio con características mínimas y después construir sobre este modelo.

Aprendiendo del usuario con el modelo MVP

Las premisas del MVP, invitan a empresas a crear sus productos y servicios, pensando que el mismo puede y debe mejorar. Además, que una de las mejores formas para mejorar los mismos, es escuchando activamente a los usuarios sobre qué desean, qué no les gusta y cuáles son sus ideas sobre el futuro del mismo.

Es claro que el modelo MVP, para funcionar, requiere unas bases sólidas en su diseño técnico, para soportar lo que viene más adelante. Además, aplican muchos de los paradigmas comunes de otros modelos de negocio, por ejemplo, hacer estudios de mercado antes de sacar el producto al mercado. Sin embargo, con el MVP y al escuchar activamente a los usuarios, el modelo nos trae un segundo estudio de mercado.

Es frecuente que las grandes empresas inviertan mucho dinero en costosos y sofisticados estudios de mercado, en los cuáles se busca validar si un producto o servicio tendrá acogida en el mercado. De la misma forma se miden en estos estudios otros elementos, como la percepción de las marcas, los gustos e intereses de las personas, entre otros. Aunque estas herramientas nos proveen mucha información para tomar decisiones, con frecuencia fracasan en su propósito. Un gran número de empresas ha sacado al mercado productos que los estudios aseguraban que serían un éxito, cuando la realidad fue otra.

El famosos empresario estadounidense Henry Ford alguna vez mencionó que si antes de lanzar el primer vehículo con la marca de su apellido hubiera preguntado a la gente que deseaban, seguramente le hubieran contestado que un caballo más veloz. Y este tipo de cosas usualmente suceden con productos nuevos e innovadores que rompen esquemas entre los usuarios.

El modelo MVP habla de un ciclo de 3 etapas, que se debe repetir una y otra vez: Construir, Medir y Aprender. Si creamos un producto (Construir), analizamos lo sucedido (Medir y Aprender), podemos construir la siguiente iteración de nuestro producto, esta vez, con información de nuestros usuarios reales.

¿Cómo escuchar a los usuarios?

Un elemento adicional y altamente interesante de nuestra economía de Internet, es que tenemos a nuestra disposición todo tipo de herramientas para interactuar constantemente con nuestros usuarios. Esto parte de herramientas que están presentes hace muchos años, como los puntos de atención a clientes y los call center. Medir lo que pasa en estos escenarios nos puede traer mucha información.

Otras herramientas, como las redes sociales, blogs y otros espacios de participación en Internet, nos pueden traer información sobre lo que están buscando y pidiendo estos usuarios. Además, podemos usar estos espacios no solo para medir y analizar lo que está haciendo bien y mal nuestra empresa, sino la competencia e incluso otros que en este momento no consideramos parte del mercado.

Aunque convocar a estudios puntuales, con metodologías de encuestas, entrevistas y focus groups siguen siendo muy válidos, la verdadera fuerza de nuestros estudios aparecen cuándo las mezclamos con estos nuevos espacios. Entre más información tengamos, serán mejores los resultados y las acciones que podremos tomar. Eso si, la información debe ser analizada constantemente, cruzada con fuentes de datos y tomar decisiones que nos lleven a lo que se necesita.

Una última advertencia. Hacer estos cambios en las iteraciones del modelo MVP, tienen un alto grado de error e incertidumbre. Así algunos cambios funcionarán y otros no, pero esto es lo que se busca. En caso de no equivocarse en algún momento, algo malo está haciendo. Y cuando se equivoque analice por qué se dio esta situación y aprenda de la misma.

Imagen @Pixabay, distribuida con licencia Creative Commons BY-SA 2.0

Déjanos un comentario

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.

SUSCRÍBASE A NUESTRO NEWSLETTER