5 tips para manejar las finanzas dentro de su empresa

Toda empresa está constituida por áreas funcionales que, trabajando conjuntamente, buscan maximizar el patrimonio de los accionistas. El departamento de finanzas, que maneja íntegramente los recursos monetarios de la compañía, analiza la situación de los dineros de y decide, entre otras cosas, cómo incrementar los activos de la compañía.

El éxito de cualquier administrador financiero radica en incrementar el valor de la empresa, a través de un equilibrio y uso apropiado de los activos y pasivos. Las decisiones de inversión y de financiamiento son algunas de sus principales funciones. No solo decide en cuáles activos invertir, sino también debe saber dónde encontrar el mejor financiamiento.

A continuación, se presentan algunos aspectos con los que tiene que lidiar el administrador financiero de las grandes empresas.

  1. Separación de la propiedad y la administración

Las grandes corporaciones cuentan con varios cientos, hasta miles de accionistas. Es imposible imaginar que todos participen activamente en su administración. Aquellos aspectos de previsión, planeación, organización, dirección y control deben ser delegadas a los administradores. Los accionistas deben ser los únicos en decidir sobre los grandes planes corporativos, aquellos que incrementen sus beneficios futuros.

  1. Evitar los llamados “costos de agencia”

En ocasiones, las empresas suelen tener importantes diferencias entres sus directivos y los accionistas. Esta incompatibilidad de objetivos se conoce como el problema entre el principal (accionistas) y el agente (directivos). Los primeros desean que los segundos incrementen el valor de la empresa, pero estos últimos procuran un estilo de trabajo menos complicado y más lujoso.

Cuando los accionistas incurren en costos para supervisar a los gerentes y ejercer influencia sobre sus actos se incurre en costos de agencia. El administrador financiero debe menguar estos conflictos de interés entre ambas partes.

  1. La empresa y la constitución de sus finanzas 

Antes de emprender cualquier decisión económica dentro de la compañía, es necesario, primeramente, analizar la composición de los recursos.

La estructura económica es la que permite la producción de bienes o de servicios. Comúnmente es conocida como activos, los cuales deben proporcionar una determinada rentabilidad.

La estructura financiera son los recursos que dispone la empresa para financiar la estructura económica. Se tratan de gastos para la empresa.

A continuación, se presentan las principales estructuras[1]:

  • Situación de máxima estabilidad. Aquí la empresa no dispone de recursos ajenos y por lo tanto no tiene compromiso de pago alguno con terceros. Se habla de una empresa sin gastos de financiamiento (Seco, 2007).
  • Situación normal. En esta estructura la empresa ha recurrido a fuentes de financiación externas, de corto o largo plazo. Mientras el administrador financiero pueda solventar el pasivo a corto con el activo circulante la organización mantendrá “finanzas sanas”. Buscar siempre que el AC > PC.
  • Situación de inestabilidad. El pasivo de corto plazo ha crecido y la empresa ha comprometido su liquidez. Ha adquirido deudas del circulante que no se pueden pagar con recursos propios de corto plazo. El director financiero debe analizar la situación y de ser necesario liquidar parte del activo fijo o renegociar la deuda. ¡Nunca debe permitir que el AC < PC!
  • Situación de quiebra. La empresa no supo administrar sus activos de largo plazo convirtiéndolos en gastos y pérdidas. Solamente el activo real genera fondos para pagar a acreedores, pero ha perdido su solvencia. ¡El administrador financiero no debe permitir que los activos de largo plazo pierdan su valor, sino hacer efectivo el costo de oportunidad que generan!

  1. Buscar siempre un equilibrio financiero

Las inversiones de largo plazo deben financiarse con recursos permanentes. Una premisa del equilibrio financiero indica que la maquinaria, instalaciones, equipos han de financiarse con fondos propios y, de ser necesario, con endeudamiento de largo plazo.

De esta forma se consigue un equilibrio entre el tiempo de vida del activo y el plazo en que deben ser devueltos los fondos que se pidieron prestados.

  1. Generar un fondo de seguridad

La creación de un “colchón” debe permitir enfrentar a los posibles errores de planeación o desajustes entre las cuentas de cobro y pagos. Este fondo de seguridad implica que los ingresos permanentes financian, la totalidad de las inversiones a largo plazo y una parte del activo circulante.

[1] Seco Benedicto, Maite (2007). Módulo 4: Finanzas empresariales. Escuela de Negocios, EOI

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